Cuando una ministra se sacude la responsabilidad y las competencias

Margarita Robles.
POR MUY HENCHIDOS que estén los hooligans del Gobierno y el aparato con la intervención de Margarita Robles en el Senado para dar cuenta sobre los incendios, la titular de la cartera de Defensa ha tenido una de las peores comparecencias que se recuerdan en sede parlamentaria. Todo lo que se le ocurre decir en defensa propia y para escurrir el bulto es que las competencias de Protección Civil son de las comunidades autónomas. Más torpe es difícil actuar, aunque cuando se hace con la complacencia y el desacierto del PP, que sigue a la luna de Valencia, no resulta imposible. Si según Robles las competencias son de las comunidades autónomas, ¿para que tiene el Ministerio de Interior un departamento de Protección Civil, con la socialista soriana Virginia Barcones al frente? ¿Es decorativo el organismo ministerial y sólo sirve para reubicar cargos desubicados por el propio Sánchez? Porque la que ha cuestionado a Barcones ahora ha sido Robles, no Elías Bendodo. A la vista de los argumentos de la ministra parece más que evidente, aunque a Barcones estas semanas le están saliendo del pellejo. Si las competencias son autonómicas, ¿para que tiene a los soldados de la UME a su cargo la ministra que parece que el país no va con ella? A ver si el Estado se va a desentender del país cuando hay que luchar contra una tragedia. Porque la ministra, magistrada, nada menos, se olvida que las competencias sanitarias son de las comunidades autónomas, pero en la pandemia cogió el mando el Estado y adoptó confinamientos, restricciones y decisiones de forma unilateral.
Es de aurora boreal, en el peor verano de incendios que recuerda España, que a la ministra sólo se le ocurra echar balones fuera con la estúpida excusa competencial, de la que empiezan a abusar con exceso los miembros del Gobierno. Este ejercicio trilero les saldrá caro y lo pagará en las urnas el PSOE de Castilla y León, que es donde se saldan las deudas de la incompetencia. Escuchar estas sandeces y majaderías sólo nos lleva a concluir, según su propio silogismo, que las competencias de los rigores del país corresponden a las autonomías. A Margarita Robles y el rosario interminable de cargos públicos que se sientan en el Consejo de Ministros les debe corresponder sólo las incompetencias, a la vista de que en cualquier tragedia, ya sea por agua o por fuego, las competencias siempre son de otros. Están de oyentes, esperando que les rueguen recursos, pero sin prisa, como si el fuego entendiera de burocracia y sosiego. Se llama Unidad Militar de Emergencias. De Emergencias, ministra. Es decir, de inmediata movilización. A no ser que se esté sólo al tacticismo.