Leire, la polivalencia de Ferraz
Leire Díez
La polivalencia se ha instalado en el PSOE de Sánchez. El más paradigmático de los casos es el de Leire, la de las cañerías. Lo mismo te desatasca un lavadero, que te escribe un libro, te asesora sobre filatelia o te monta una bronca en redes contra la alcaldesa de Palencia. No la conoce nadie, pese a que el book fotográfico de la gachí, venida de los mismos orígenes territoriales que Santos Cerdán o Koldo, es más denso que el álbum de cromos de la Liga. Seguramente la trinchera de Moncloa haya agotado toda capacidad de bochorno social con la Leire, que es el epítome de un tiempo aciago de la política. Dice la tipa que está escribiendo un libro. A la regidora palentina ya le hizo la biografía, con panegírico incluido, cuando las primarias de Sánchez contra Susana. La que le montó en redes sociales obligó a la mandataria palentina, Miriam Andrés, a bajarse del Facebook. Y todo porque decidió elegir la cáscara amarga de Susana en aquellas cruentas primarias en las que Pedro resucitó al tercer día y, desde entonces, habita entre nosotros, a la derecha de Begoña. Es posible que hasta el PSOE esté cansado de sí mismo. La Leire tiene sus correrías por Castilla y León, cuando estaba colocada en lo de los sellos. Registro fotográfico suyo existe en la Diputación de Palencia o en el consistorio de Ciudad Rodrigo. Aunque seguramente lo más suculento serán las andanzas que no conocemos a la vista de los desmanes de la gachí, que no tiene mejor ocurrencia que dar a micrófono abierto su número de móvil a un periodista que se lo requirió. Está claro que no es el lápiz más afilado del estuche de Ferraz de Santos Cerdán. Es más bien una zafia y una zarrapastrosa de la política de Ferraz que los impregna todo. Forma, junto con Koldo, el ala macarra del socialismo apátrida. Koldo se la montó al regidor leonés, JA10, a pecho descubierto y amenaza vociferante. El PSOE de Sánchez ha acumulado tanta escoria que la mierda le llega hasta las cejas de Zapatero.