EL COMÚN DE LOS MORTALES
Sequia mental
QUE NADIE tenga ninguna duda que en apenas dos o tres meses empezaremos otra vez con la matraca de la sequía. A pesar de que el último mes ha sido uno de los más lluviosos que se recuerda, tendremos que volver a escuchar amenazas de restricciones al consumo y recomendaciones públicas para que nos duchemos menos, nos afeitemos más rápido o pongamos menos el lavavajillas. Y es que es más fácil echar la culpa al cambio climático que reconocer la absoluta inutilidad en la gestión de nuestros recursos hidráulicos. En algunas Comunidades Autónomas (por suerte no en Castilla y León) se han visto obligados a desembalsar agua con niveles inferiores al 80% de la capacidad de varios embalses simple y llanamente por falta de inversión en el mantenimiento de las infraestructuras hidráulicas. Y luego dirán que hay sequía, en vez de asumir responsabilidades.
En alguna región del sur normalmente afectada por la supuesta sequía se han perdido millones de litros de agua por falta de mantenimiento de sistemas de trasvase entre embalses. Sistemas y canalizaciones que en su día costaron millones de euros y que no se han podido utilizar por falta de inversión en mantenimiento de manera que, incluso dentro de la misma provincia, mientras una presa desembalsaba agua a destajo provocando inundaciones, otra, a escasos kilómetros, apenas llegaba al 35% de su capacidad.
Pero la sequía mental alcanza a otros ámbitos y espacios al margen de los meteorológicos. Resulta preocupante pensar en qué manos está la primera potencia mundial tras conocer la forma de gestionar su política de defensa a través de un chat compartido con un periodista. Si estos son los encargados de la seguridad como serán los demás. Aunque los mensajes del chat pueden parecer una broma de mal gusto demuestran, por desgracia, la sequía mental de quienes toman decisiones transcendentales que afectan, no sólo a los norteamericanos, sino directa o indirectamente a todo el mundo.
Y en el ámbito doméstico tampoco se quedan cortos los parlamentarios socialistas de Castilla y León que, como si fueran nuevos, se ponen a despellejar junto a un micro a todo bicho viviente. Pero ¿qué está pasando?¿hay algún virus que está afectando al sistema neuronal del ser humano? Es extraño contemplar tantos ejemplos de torpeza en tan poco tiempo pero quizá estemos ante una pertinaz sequía mental mucho más extendida de lo que creíamos y que hemos conocido ahora tan sólo gracias a algún micro inoportuno y a algunos periodistas avispados. Cuántas de estas nos habremos perdido.