Un modelo exportable de industria agroalimentaria
GALLETAS Gullón da un paso más para reforzar su posición en Aguilar de Campoo (Palencia) y blindarse ante las multinacionales y fondos de inversión. El nuevo plan de inversor que hoy revela a este periódico su consejero delegado, Juan Miguel Martínez Gabaldón, suma la apuesta por el tamaño, la expansión exterior y la innovación. Yademás se consolida como empresa familiar.
La compañía galletera invertirá 50 millones de euros en tres años con el fin de que la mitad de su negocio en 2021 proceda de las exportaciones, lo que supone un salto de quince puntos respecto a la posición actual. Se trata de reforzar su capacidad de producción para competir con las grandes en el mercado europeo y en países clave del mundo, donde el producto está siendo bien recibido. Este reto sería imposible sin el camino recorrido por la empresa propiedad de María Teresa Rodríguez de innovar y ser una adelantada en los productos saludables.
El modelo de apuesta agroalimentaria en un pequeño municipio de la periferia regional será en un futuro estudiado en las facultades y debería ser objeto de mayor atención por las administraciones que quieren fijar población en el medio rural y contribuir a frenar la crisis demográfica con un sector clave en la Comunidad autónoma.
Gullón ha sacrificado intereses familiares para fortalecer su industria galletera centenaria. Su seña de identidad no es sólo la de una empresa comprometida con el sector primario, mediante la compra de millones de toneladas de cereales los agricultores. Se trata también de un ejemplo de empresaria visionaria que asumió el reto de crear empleo en su pueblo y reinvertir los beneficios, cual seña de identidad de su estrategia, en inversiones que reforzaran su solidez, su solvencia y apuntalaran el futuro de la compañía en la comarca.
Una alianza entre propiedad y gestión que ya permite mantener a más de 1.500 familias en una compañía ubicada en un municipio de apenas 7.500 habitantes y que va dando pasos para reforzar su gobierno corporativo incluso integrando en el órgano de administración a consejeros independientes y de reconocido prestigio.
En definitiva, quienes están obligados a poner en marcha medidas contra la despoblación deberían contar con los dirigentes de esta compañía porque algunos aspectos del modelo pueden ser exportables a otras zonas de Castilla y León. La industria agroalimentaria regional tiene fortalezas suficientes para ganar tamaño y ser clave en el principal reto de esta Comunidad autónoma: fija población y frenar el abandono del mundo rural con la creación de actividad y empleo vinculados a la tierra.