Es obligado investigar si se manipula la lista de espera
ACLARAR, ESCLARECER, INVESTIGAR. Que le pongan el verbo que quieran, pero resulta evidente que se hace necesario ya investigar si ha habido o no manipulación de las listas de espera.
Y mucho más, después de que el procurador de Por Ávila en las Cortes de Castilla y León, Pedro Pascual, acabe de reconocer que sí, que es cierto que se manipulan y que él mismo lo había hecho en su etapa de director médico en el hospital abulense.
Una afirmación que, por cierto, coincide en gran medida con lo que había sospechado y denunciado el portavoz del Ejecutivo autonómico.
Es muy grave reconocer, y mucho más hacerlo en sede parlamentaria, que se manipuló la lista de espera. Que un representante de los ciudadanos en el Parlamento autonómico diga abiertamente que manipuló no es, desde luego, lo más corriente. Por eso, lo que le toca ahora es explicar quién, qué y cómo se manipulaban.
Es extremadamente serio como para que asuma responsabilidades y, si es cierto, l o que tiene que hacer el portavoz de Por Ávila es dimitir ya, sin esperar un segundo más. No sirve que ahora venga a decir que no es así, que se equivocó o que pecó de «pipiolo» en el Parlamento. Si algo debe exigírsele a un representante es mayor seriedad cuando se dirige al Gobierno autonómico en las Cortes. Debe saber dónde está y que allí no se expresa como en el bar. Y si Pedro Pascual lo desconoce o no lo sabe no es excusa porque aquí se viene aprendido.
Sea como fuere, su responsabilidad ahí está y su reconocimiento es tan grave que, en vista de lo que ha dicho, se impone que desde la Consejería de Sanidad se inicie una investigación para saber si es así, si este procurador cuando era director médico del hospital de Ávila manipuló o no las listas de espera. Lo que no puede quedar es impune, como si aquí no hubiera pasado nada porque sí que ha pasado, y mucho. Por primera vez alguien abiertamente dice haber manipulado listas de espera. Y no es un cualquiera, se trata de un procurador autonómico y lo dice en sede parlamentaria.
Y, precisamente, su afirmación coincide plenamente con las sospechas que tenía, tal y como las había expresado, el portavoz de la Junta. Pues bien aquí tiene un indicio, cuando no una clara evidencia que es obligado investigar, en aras de la transparencia. Es más, se impone ya del pedir una comisión de investigación en las Cortes de Castilla y León sobre las listas de espera. Si hay algo oportuno en este momento, que además compete directamente a la gestión de Castilla y León, es investigar si ha habido o no manipulación de las listas de espera.