El sector alimentario debe ganar peso exportador
CASTILLA y León es la Comunidad autónoma con más peso del empleo agrario en su estructura económica. Según un informe de Bankia, el 5,5% del empleo regional procede del sector primario. Se trata de casi tres veces más que la media española. Sin embargo, es la séptima comunidad en cuota exportadora de este sector con un 13,4%, tres puntos por debajo de la media.
La fuerte dependencia del sector del automóvil en el componente exportador, casi el 50%, representa una fortaleza al ser la primera comunidad de España en fabricación de coches, pero también puede llegar a suponer en un futuro una amenaza por la escasa diversificación del comercio exterior.
El sector primario supone el 9% del valor añadido bruto de la Comunidad autónoma. En los últimos años, la industria agroalimentaria ha ido adquiriendo fuerza y reconocimiento internacional, al tiempo que sus exportaciones han ganado peso.
Sin embargo, la potencia que representa el sector primario y la pujanza de una agroalimentación diversificada y de calidad obligan a intensificar la colaboración en la cadena de valor para ganar fuerza y compensar los posibles vaivenes de la industria del automóvil, que vive momentos de incertidumbre por las caídas de la producción y de esperanza ante los nuevos modelos anunciados.
Nada mejor para el sector agrario que contar con una industria que pueda ampliar en el exterior su volumen de negocio como ya están haciendo empresas punteras de la Comunidad.
El peso exportador del sector agrario regional está muy lejos del de Andalucía, Extremadura o Castilla-La Mancha, si bien ninguna de estas regiones cuenta con una poderosa industria de automoción, aunque en valores absolutos sería deseable avanzar hacia cuantías del volumen de estas comunidades líderes.
El campo regional, muy atomizado en algunas zonas, contribuye aún a fijar población en el medio rural, aunque esta aportación podría ser superior si la industria del sector gana peso gracias a las exportaciones.
Los últimos acuerdos comerciales entre la Unión Europea yJapón abren nuevas posibilidades para el sector agrario regional al suprimir aranceles, una buena oportunidad para la expansión de nuestra industria agroalimentaria en el exterior que los agentes implicados deben aprovechar.
Castilla y León lleva varios meses con caída de las exportaciones por el frenazo de la automoción. El campo regional y su industria deben impulsar su apuesta exterior. Yeso debe ser una prioridad para los próximos años. Es un sector no deslocalizables que fija población y es reconocido en el mundo.