La vivienda modera sus precios con desequilibrios territoriales
EL MERCADO de la vivienda presenta ya síntomas de moderación en sus precios, aunque este ajuste es mayor en las de segunda mano que en las nuevas por falta de oferta de las segundas.El informe de Tinsa, publicado ayer, constata que en Castilla y León están estabilizados los precios y apenas han aumentado un 0,2% en el último año, muy por debajo del 3% del conjunto nacional. Sin embargo, esta sujeción de los precios oculta grandes diferencias entre unas provincias y otras, y sobre todo entre unas capitales. Los casos de las ciudades como Burgos y Valladolid, que están entre las diez con mayor incremento de precios de España, contrastan con los descensos de capitales como Zamora y León.
En cualquier caso, el precio de la vivienda en Castilla y León está lejos de la media española. Una vivienda media vale en la Comunidad autónoma un 33% menos que en el país.
El informe de mercados locales de la vivienda pone de manifiesto las grandes diferencias entre provincias y capitales de la Comunidad.Salamanca tiene los pisos un 58% más caros que la capital abulense. Y estas brechas se agudizan si la comparación se hace con el conjunto del país, sobre todo con Madrid yBarcelona.
No obstante, la moderada subida de precios en la Comunidad aún no registra niveles inquietantes, si bien el repunte en algunas capitales debería ser motivo de atención porque puede provocar, si se mantiene, dificultades a algunos colectivos que opten en un futuro por una vivienda.
El esfuerzo financiero de los castellanos y leoneses para comprar una vivienda es todavía bastante menor que la media, aunque en algunas provincias como en Salamanca y Ávila el porcentaje de ingresos que se dedica para afrontar el pago del primer año de la hipoteca empieza a ser preocupante por el poder adquisitivo de los compradores de ambos territorios, más deteriorados que en otros.
En definitiva, resulta positiva la tendencia de los precios a moderarse, pero conviene no perder de vista que las circunstancias de unas zonas y de otras son diferentes y también que en la mayor o menor facilidad o dificultad para acceder a una vivienda hay desequilibrios y desigualdades.
Aunque las grandes ciudades de Castilla yLeón forman parte aún del grupo de capitales con menos impacto especulador y aún están lejos de que sus precios lleguen a los niveles de la precrisis, conviene adoptar medidas de impulso al alquiler y de construcción de viviendas sociales que contribuyan a frenar las amenazas de una nueva burbuja.
La vivienda es sobre todo un derecho constitucional y es un hecho que todavía hay un amplio colectivo con dificultades de acceso a un piso digno. Por eso, conviene estar atentos en un futuro ante los desequilibrios que pudieran mantenerse e incluso agudizarse.