Cuando el de Asaja agasaja a diestra y naranja
CORRÍA el tercer día de las primarias del chapucero recuento de Ciudadanos en Castilla y León cuando el secretario regional de Asaja, el leonés José Antonio Turrado, en una entrevista televisiva dijo que entre los miles de abonado de su organización había mucho clementista, y no lo decía por la naranja, pero sí por la candidata naranja.
Fue mentar el asunto y raudo y veloz, a la par que solícito, a instancias de una ex consejera de la Junta, el presidente de la citada organización agraria en Valladolid, Moncho, también conocido por el sobrenombre de Juan Antonio Alonso y oriundo de Medina de Rioseco, salió, vía comunicado, como alma que lleva el diablo a puntualizar a Turrado y decirle que en Asaja había gente de todas las sensibilidades.
Y lo dijo como si hubiera descubierto la penicilina. Y se quedó tan ancho, como ancha es Castilla como el pecho de un varón. Lo cierto es que a Turrado el fuego amigo se la sopla básicamente o, básicamente, se la sopla. El caso es que no escarmentado, el riosecano, muy ufano, se ofendió porque este periódico dijera que su salida a escena era a instancias del PP, que lo era, como bien sabe hasta el que asó la manteca en Asaja.
Fíjate tú por donde que en llegando estos dias de vísperas de urnas y florecer de amapolas, se ha visto al dirigente de Asaja Valladolid agasajando a varios de los competidores. Ora a abrazo partido donde los verdes de VOX en un mitin de Ortega Lara, ora acaramelado con los naranjas de Ciudadanos a orillas de una carpa en la villa de los Almirantes.
El descubrimiento no es que en Asaja se conciten todo tipo de sensibilidades políticas, sino que en una misma persona, casi trinitaria, se produzca ese fenómeno ideo-meteoro-lógico. El campo estará verde, debe ser primavera.