FANATIC MINI
Fanáticos del balón naranja
Valladolid acogió el punto final de esta competición que reunió a más de 1.200 ‘minijugadores’ en el polideportivo Pisuerga y en la Feria / El colegio Ana de Austria, finalista de la Liga Día benjamín
Los participantes en la última jornada de la Fanatic Mini posan en el parqué del polideportivo Pisuerga.-FCYLB
En Valladolid son muchos los niños y niñas que han elegido el baloncesto entre las mil opciones de que disponen para llenar de actividad sana sus horas libres. El deporte de la canasta sigue siendo un referente en la provincia y en la comunidad. Es ese baloncesto en estado puro, en el que aprenden a valorar el esfuerzo personal y el colectivo. Donde la energía que se desprende en la cancha no está ni mucho menos reñida con el sentido de la deportividad. Donde tras un partido reñido se palmean las manos unos a otros con deportividad. De cómo cada canasta, cada rebote, cada robo de balón o cada asistencia es el fruto del esfuerzo. En definitiva, un baloncesto puro y sin aditivos.
Y todo esto se pudo vivir en el último Fanatic Mini de la temporada, prueba organizada por la Federación de Castilla y León. Anteriormente la multitud de pequeños jugadores ‘invadieron’ Palencia, Salamanca y Olmedo. En esta ocasión, dos escenarios, la Feria de Valladolid, con nueve pistas, y el pabellón Pisuerga, con ocho, acogieron a los más de 1.260 participantes de equipos procedentes de toda Castilla y León. Fue, sin duda, una auténtica fiesta del minibasket, un evento que se erige en el mayor evento promocional de cuantos se celebran cada año en la comunidad. Desde las 9.30 horas hasta las 20.30 horas, los 84 equipos participantes derrocharon pasión, deportividad y entusiasmo. Casi doce horas de canastas, asistencias, rebotes e ilusión.
Los objetivos de este torneo son facilitar a los clubes y colegios de la comunidad la posibilidad de poder disputar encuentros de baloncesto que contribuyan a mejorar la formación técnica de sus jugadores, así como establecer un contacto permanente con los diferentes clubes y colegios, entrenadores, jugadores, árbitro, padres que permitan conocer la realidad actual del «mini» y establecer los criterios que permitan la mejora en un futuro próximo.
Como es habitual, Fernando Romay ejerció de maestro de ceremonia. Un auténtico ‘gigante’ del baloncesto que siempre es capaz de trasmitir su buen rollo y desparpajo a los más pequeños.
El Fanatic Mini, un evento concebido en el que el resultado es lo de menos, donde en los partidos disputados no hay vencedores ni vencidos, trasladó la fiesta con el baloncesto como razón de ser, primero a las gradas y después a las calles. Y es que el Fanatic, como otrora era el Día Regional del Mini, ejerce de importante dinamizador de la economía en la ciudad. La presencia de las familias de los participantes propicia que la hostelería vallisoletana haga su ‘agosto’ en pleno mayo. En definitiva, todos los ingredientes para vivir una auténtica fiesta del baloncesto base con especial interés en la grada y animación suscitada en los encuentros disputados por los equipos vallisoletanos.
El trabajo serio, la promoción del baloncesto y fomentar los valores del deporte y la convivencia son avales que engrandecen la trayectoria de esta competición. Fanatic Mini ya ha celebrado más de 18 ediciones, y por él han pasado más de 7.000 niños y niñas y miles de familiares y seguidores que han arropado a los pequeños en las localidades de Ávila, Valladolid, Palencia, Olmedo, Burgos, León, Salamanca y Zamora.
Por otro lado, coincidiendo con el Fanatic se celebró la fase final de la Super Liga Día (competición benjamín femenina). Los mejores ocho equipos de las fases previas disputadas en Burgos, Palencia, Salamanca y Valladolid se dieron cita en el polideportivo Pisuerga. El colegio La Salle Palencia se impuso en la gran final a las vallisoletanas del Ana de Austria, alzándose con el título, pese al empeño del equipo local.
En esta tercera edición han participado más de 2.500 niños y niñas de edades comprendidas entre los 9 y los 10 años, formada por más de 200 equipos colegiales mixtos o femeninos.