Un 1º de Mayo que reclama más empleo y de calidad
LOS SINDICATOS salieron a la calle ayer, como es tradicional en la Fiesta de los Trabajadores, para reivindicar un empleo más digno, menos precario, más estable y, en definitiva, de más calidad.
Este 1º de Mayo se celebra en medio de dos elecciones, las pasadas generales y las próximas municipales, autonómicas y europeas. La coyuntura de los comicios no pasó desapercibida ni para los manifestantes ni para los líderes de las centrales que pusieron el acento en las reclamaciones al nuevo Gobierno. Tampoco dejaron de aprovechar la ocasión los partidos de izquierdas, presentes en las manifestaciones.
La reivindicación de un empleo de más calidad y estabilidad es una demanda justa que no solo la plantean los sindicatos y la izquierda, sino que es algo sentido y reclamado por la mayoría de los partidos.
En un contexto de recuperación económica no tiene sentido que mes tras mes siga creciendo mucho más la contratación temporal que la indefinida, por lo que son necesarios cambios legislativos y de mentalidad para que el empleo estable sea el dominante.
Ocurre lo mismo con la evolución de los salarios, donde Castilla y León está en lugares más atrasados que la media. El pacto al que llegaron sindicatos y empresarios debe cumplirse con el fin de que la brecha salarial se vaya reduciendo poco a poco. De la misma forma que es imprescindible ir eliminando la brecha que existe en los salarios entre hombres y mujeres.
Todas estas reivindicaciones son justas y necesarias en un contexto de recuperación, por lo que la lupa es necesaria ponerla en los colectivos más vulnerables.
Atrás deben quedar los sacrificios y recortes de la mayor crisis de los últimos cincuenta años.
No obstante, los gobiernos deberían estar más atentos a los síntomas de desaceleración económica que se están detectando para evitar que una hipotética crisis tenga los efectos perversos de la anterior.
Seguramente, un periodo electoral tan largo e intenso como el actual no es el mejor momento para abrir vías de colaboración institucional entre todas las administraciones, pero esa cooperación es imprescindible para remar todos en la misma dirección.
Diez años después del inicio de la crisis todavía es elevado el volumen de paro y está aún lejos de las tasas de desempleo de 2007. Por eso, es imprescindible que haya un acuerdo nacional por el empleo, donde sindicatos y empresarios deben jugar un papel de primer orden. Pero también se debe implicar a las comunidades autónomas que tienen importantes competencias en este ámbito y a los ayuntamientos y diputaciones, que son los más cercanos al ciudadano. Lograr más y mejor empleo debe ser el reto de todos.