La delegada del gobierno inaugura a un funcionario
EL afán de los políticos, sobre todo de los que no la marcan, que empiezan a ser legión en esta región, consiste en inventarse actividades prácticamente inútiles, por no decir inservibles, para estar en la agenda mediática.
Imagínense la intensidad que puede adquirir este nuevo instrumento en el periodo preelectoral más intenso que ha conocido este país si finalmente Sánchez coloca las generales en abril. Prepárense a ver políticos inaugurando nubes. E incluso el olor de las nubes. Porque como nada real han hecho, nada hay real para inaugurar. A algo así asistieron ayer los informadores que decidieron asistir en la Delegación del Gobierno, donde en un evento sin precedentes, la delegada del Gobierno inauguró a un funcionario. Como suena. Aunque increíble, totalmente real. Virginia Barcones presentó al nuevo jefe de la alta inspección de Educación del Estado en Castilla y León. Flipante.
Verás como le dé por continuar con los chóferes, los ujieres y los asistentes. Alguien se la coló a Barcones, a la que ni mucho menos hay que enmarcar entre los que no la marcan. La marca, y con ahínco, por todo el territorio atendiendo a sus alcaldes y sus gentes. Por eso resulta más estridente que le hayan colado un gol de este calado.Porque mejor estaría azuzando a ese anodino ministro de Fomento y sus secuaces para que se ponga al tajo y acabe de una puñetera vez los tramos que llevan más de una década en obras de la Autovía del Duero entre Soria y Aranda. Eso es el ejemplo incontestable del fracaso de la política, que además certifica a lo que se dedica la mayoría de los políticos con gran sueldo, que empiezan a ser legión, a no hacer nada. En otro plano están los políticos de verdad, los de gran trabajo y nula remuneración, los alcaldes de pueblo. A ver si aprenden los otros de éstos.