La brújula de la familia

El pinar de Puente Duero acoge una prueba de carácter popular donde los padres se ‘apuntan’ a participar en el deporte de sus hijos para conocerlo mejor / La idea es crear el año que viene una competición

Padres e hijos participantes en la jornada escolar de orientación.-E.M.

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J. I. Fernández

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La familia es como la música, algunas notas son altas, otras son bajas, pero todas unidas forman la más preciosa de las sinfonías. En unos tiempos donde lo más preciado ha pasado a ser el tiempo, compartirlo entre todos los miembros del clan en una actividad que guste a todos parece una quimera imposible. Sin embargo, la orientación es la práctica perfecta para combinar deporte y naturaleza con los más pequeños, además de una excelente escuela al aire libre. Piensa y corre.

Esta temporada son más de 150 los escolares que participan en la Liga Escolar, una cifra que cada año va aumentando y que cuenta con la inclusión de más colegios. La escena de unos padres que llevan a sus hijos a participar en la Liga y tienen que esperar en el coche durante dos horas era la constante. Hasta que poco a poco se fue compartiendo eso de «no tendrás un mapa para mí». Y así es cómo desde el Club Orientación de Valladolid (COV) decidieron apostar por la creación de unas jornadas populares donde los padres compitieran en un Open. «Fuimos aconsejados por Higinio Arribas, y la verdad es que ha sido un éxito, la gente ha respondido muy bien», explica José Luis Toquero, portavoz del club.

La idea era aprovechar los recorridos y las balizas de las carreras escolares para que los padres conocieran un poco más el deporte practicado por sus hijos. «Ha tenido una aceptación muy buena», apunta Toquero, que indica que fueron 54 los inscritos en la prueba celebrada el pasado domingo en Puente Duero. El poder participar cuesta 8 euros para los no federados y se puede entrar en el recorrido naranja, «algo más sencillo» y en el rojo, «un poco más complicado y más técnico». Ambos con 60 balizas. Es muy divertido comprobar cómo los más pequeños de casa son los encargados de aconsejar a sus padres y hacer que la brújula busque la mejor opción.

En una mañana divertida y familiar, aunque la clasificación es lo de menos, Joaquín Salanueva fue el más rápido en completar el circuito naranja. Jesús Alfayete, Cristina Mata y Cristina Cifuentes (ambas con el mismo tiempo) le acompañaron en el podio. Por su parte, en la carrera roja, el mejor fue Héctor Hugo de la Torre, con Antonio Pereda y Juanma Lasso como segundo y tercero respectivamente. En el resto de categorías de la Liga escolar los ganadores fueron Nicolás Campo (García Quintana) en alevín mixto, Celia Tribiño (IES Zorrilla) y Pablo Esteban (IES Pío del Rio Hortega) en infantil, Carolina Pérez (IES Zorrilla) y su compañero Juan Tribiño en cadete, mientras que su hermano Pablo ganó la prueba juvenil masculina y Lucía Mañeru (Núñez de Arce) la femenina.

La experiencia fue muy divertida, una especie de yincana con brújula y mapa que caló entre los padres pese al frío matinal que hizo en el pinar de El Esparragal. La prueba ha cuajado y en el futuro se espera organizar un liga popular, coincidiendo con las carreras de la Liga Escolar de Orientación, para que puedan participar todas aquellas personas que, incluso no estando federadas, quieran entrar en contacto con este deporte.

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El COV organiza unas pruebas y el resto lo hace el Club de Portillo. Toquero recuerda que la orientación logra que el niño está en contacto con la naturaleza, y con la filosofía de este deporte les hace «madurar y ser más autónomos». Se demuestra que la orientación sigue siendo el deporte que une la actividad física con la mental y que junto a la gran variedad de categorías existentes lo convierten en un deporte ideal para toda la familia.