Diario de Valladolid

Tres décadas con el fútbol sobre la mesa

A los 25 años comenzó, como delegado provincial, una carrera federativa que le llevó hasta la vicepresidencia de la Territorial

Manuel Heredia (en la foto antigua junto al equipo del Lourdes) posa entre conos en los campos de La Vega.-J.M. LOSTAU

Manuel Heredia (en la foto antigua junto al equipo del Lourdes) posa entre conos en los campos de La Vega.-J.M. LOSTAU

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Guillermo Sanz

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No todos los niños sueñan con marcar goles en el Camp Nou, en el Santiago Bernabeu o en Maracaná. Algunos, sin embargo, logran beber de las mieles del deporte sin necesidad de pisar un césped... o al menos no para correr detrás de la pelota. Es el caso del vicepresidente de la Federación de Fútbol de Castilla y León y Delegado provincial, Manuel Heredia, un hombre que, si existiera, acumularía en su vitrina más de un Balón de oro de los despachos.

Heredia hizo sus «pinitos en el mundo del fútbol», pero a su mecha no le acompañaba demasiada pólvora, como reconoce: «Jugaba un poco de todo, pero no era muy bueno». Su pasión no apuntaba al tapiz verde, sino al de la ceniza que cubrían las antiguas Pistas de la Juventud (hoy Río Esgueva). «Era la lucha de uno mismo contra los demás. Me gustaba mucho entrenar, sobre todo los días fríos», reconoce el exatleta del DAR y pupilo de maestros como Elías Reguero y Jacinto Villacorta.

Manuel Heredia realizó una vuelta al mundo de los deportes durante su juventud. Desde que descubriera la puerta de este buffet libre en el colegio Lourdes, donde entrenaba, probó el baloncesto (enrolado en el Cotán), el fútbol sala (en el histórico Chavel El duende), el rugby (hasta que en el trofeo rector uno de los Candau le expulsó del campo de un empujón) o el voleibol (deporte que practicó durante su servicio militar en Ceuta). Con todas estas cartas en la baraja, Heredida optó por poner sobre el tapete la única en la que no precisaba vestirse de corto. Con 16 años, decidió ayudar a unos amigos en el equipo regional del colegio Lourdes. Ir a pedir balones, tramitar fichas, buscar esponsor... estos fueron algunos de los goles que sirvió en el club deportivo.

Desde entonces decidió dirigir el timón de su vida hacia aguas directivas. «Era vocacional. Los grandes directivos hemos sido pésimos deportistas. Yo me dedicaba a esto porque me gustaba la posibilidad de dirigir. Creo que el mayor activo que tiene el fútbol son los directivos, que dedican su tiempo libre para que los chavales jueguen al fútbol», entiende. Con 25 años subrayó esa misión como uno de los federativos más jóvenes; un cargo que le cayó de rebote cuando Ángel Miguel rechaza su cargo como delegado de Valladolid por un trabajo en Costa Rica. Manuel Heredia cogió la batuta al vuelo; batuta que ha movido con ilusión desde 1987 como delegado provincial y desde 1992 como vicepresidente de la Federación de Castilla y León.

Tres décadas han pasado desde entonces y la agenda de Manuel Heredia está llena de recortes de periódicos. Recuerdos imborrables como el Campeonato de Regiones de la UEFA ganado por Castilla y León en Croacia o ver cómo jugadores criados al amparo del Pisuerga pisan con botas de taco la cumbre de los más impracticables Everest del fútbol. «Ver a los chicos crecer en el mundo del fútbol es maravilloso. Rubén Baraja, por ejemplo, fue muy ilusionante para nosotros cuando jugó con España, porque salió por la puerta de atrás de Valladolid, pero también hace ilusión ver en Primera a jugadores como Anuar o Calero... eso significa que el trabajo que estamos desarrollando vale para algo. A lo mejor, lo que había no era tan desierto», celebra.

Desde el despacho, también se pueden celebrar grandes victorias. Hay tres ‘partidos’ en los que Manuel Heredia ‘asistió’ y que el directivo guarda con celo en su baúl de los mejores recuerdos. «Me siento muy orgulloso del Día del prebenjamín, del Trofeo Diputación (que celebra sus bodas de plata) y de la escuela de fútbol femenina. Me atrevería a decir que ha sido uno de los gérmenes del fútbol femenino en Castilla y León», asegura.

Si sobre el césped el futuro pinta oros... ¿qué pasa en los despachos?. ¿Existe cantera de directivos en el fútbol de base y aficionado?. Grandes nombres como Téllez o Peque ya no están en el barco y aunque algunos románticos perennes como Demetrio Nieto siguen firmes en el campo de batalla, la figura de directivo eterno flaquea hoy en día. «Hay directivos, pero hay gente que se cansa. Hay clubes con gente joven que intenta formarse, pero es otro perfil, no aguantan tanto tiempo, pero los clubes no morirán por falta de dirigentes», asegura Heredia.

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