De Miguel y Pardo: Lo que el PP ha unido en Soria...
LA política ha dejado de ser el arte de lo posible para convertirse en el ejercicio de lo inimaginable. Soria es un buen paradigma. El PP de Soria lo es. Inimaginable era rejuntar en un proyecto común a los dos últimos ex secretarios generales de la formación de la gaviota en las tierras altas de Castilla y León. Conseguido en estos tiempos de incertidumbre y posibilismos extremos. José Antonio de Miguel y Antonio Pardo, enemigos íntimos en sus tiempos del PP, se han unido en un proyecto común: meterle un mordisco a la cada vez más famélica bolsa de votos de los ‘populares’ en la que provincia que fue granero de Lucas y Posada. El PPSO les junta, pero quien les ha unido es la gestión de los dirigentes del PP de en la última década, con la connivencia, cuando no con la participación de algunos prebostes regionales.
La política se ha convertido en un esperpéntico engranaje de encajes y bolillos. Pardo, en sus tiempos de todopoderoso número dos del PPde Marimar Angulo, propició la salida de su antecesor y la creación de un partido que acabó arrebatando al PP la Diputación. Y es ahora De Miguel quien propicia la salida de Pardo para intentar arrebatar al PP el que ha sido su bastión inexpugnable:el Ayuntamiento de El Burgo, en el que Pardo fue siempre una máquina implacable de ganar elecciones. Si la política ha propiciado la imposible alianza entre Pardo y De Miguel, ya todo es posible en política. Nuevos tiempos. Posibilidades impensables. ¿Serán capaces ahora de arquitrabar con Vox para concurrir a las autonómicas con las dos marcas, la de Abascal y la soriana? Lo que el PP ha unido en Soria veremos si lo separan las urnas. Unos cuantos más se irán con ellos. Por ejemplo, el alcalde Molinos de Duero, Miguel Bonilla, que se dio de baja en el PP el 28 de diciembre.