El vivero del hielo
Valladolid ha aportado a cinco de los diez internacionales júnior que han representado a España en el Mundial B celebrado en Lohja (Finlandia)

Arriba, representantes del equipo masculino de España con Javier Munté (2ªI), Luis Gómez (2ºD).En la fila de abajo, la selección femenina con Patricia Ruiz (1ªI), MaríaGómez (2ªD) y Ana Vázquez (1ªD).-RFEDH
Con el termómetro bajo cero, cuando el agua se convierte en hielo, conseguir que una semilla dé sus frutos es como dar caza a una quimera. Sin embargo, el agua del Pisuerga tiene propiedades mágicas, nutrientes que han permitido que la pista del CDO se convierta en un oasis en el que crece el futuro del curling nacional. La muestra la deslizan los cinco vallisoletanos que han representado a España en el Mundial B Júnior de Lohja (Finlandia), un 50% de la expedición nacional.
Patricia Ruiz, María Gómez, Ana Vázquez, Luis Gómez y Javier Munté dan pistas de dónde se esconde la X en el mapa del tesoro del curling nacional; un tesoro que en España aún se está amansando. Al sur de los Pirineos, este deporte casi está aún en periodo embrionario. Sin una pista de hielo dedicada como en otros países, es complicado que España dé el estirón, a pesar de que ya ha aprendido a dar alguna estocada. Sin ir más lejos, la selección júnior masculina se quedó en Finlandia a apenas un palmo de conseguir el ascenso al Mundial A tras el desempate con el tercer y cuarto clasificado de su grupo.
La veteranía de la selección nacional la sirvió sobre el hielo finés Patricia Ruiz de la Torre. A sus 20 años, la vallisoletana acumula en su currículum cuatro Mundiales Júnior y dos Europeos absolutos. Con medallas nacionales en su cuello, la jugadora del Hielo Pisuerga se ha convertido en una ‘piedra a seguir’ para el futuro, que ya pinta como absoluta. La vallisoletana desvela dónde está el secreto para que la ciudad del Conde Ansúrez se coloque bajo la lupa de la selección española: «Tenemos escuela, ganas de formar a la gente y de que esto crezca, eso nos diferencia del resto de clubes de España», remarca.
España sigue lejos de los puestos de honor mundiales, una realidad que explica desde dentro Patricia Ruiz. «Es muy difícil mejorar si no tienes dónde entrenar. Es verdad que cada vez la Federación nos ayuda con más subvenciones, pero este año, por ejemplo la pista de Jaca ha estado cerrada desde marzo y sólo hemos podido jugar cuatro partidos en diciembre», insuficientes para preparar una cita mundial: «Hay que trabajar mucho para llegar a esos niveles. Necesitas entrenamientos, y no los tenemos», lamenta.
Junto a Patricia Ruiz, formaron equipo María Gómez, que el pasado año ya se estrenó sobre el hielo del Mundial, y la benjamina Ana Vázquez, que se ganó a sus 16 años su primera experiencia internacional.
En la concentración celebrada en Uzwil (Suiza) convenció a Sergio Vez (subcampeón del Mundo) y Nicholas Shaw, seleccionadores nacionales, para que su nombre figurara en la terna de cinco chicas que conformaron la selección española en Lohja. «Cuando empecé en el curling veía inalcanzable estar con España. Cuando te dicen que estás seleccionada es una recompensa a todo el esfuerzo, a todos los fines de semana que te has tenido que ir fuera... », explica Ana, que sintió nada más aterrizar el apoyo de sus amigas y compañeras: «Me vi muy arropada. El curling es muy psicológico y si tienes al lado gente que te conoce y que sabes cómo te comportas es un paso que tienes ganado», entiende la jugadora, que ha visto en su viaje por Europa cómo se respira a pie de hielo en otros lugares del mundo. «Me ha sorprendido el apoyo que tienen detrás en otros países. No sólo por los recursos. Si no apoyas a los jóvenes en un deporte minoritario no podrá crecer. Comparándolo me daba envidia», admite.
La selección masculina también bebió con aguas vallisoletanas. Luis Gómez y Javier Munté (jugador del Iparpolo), demostraron sobre el hielo que el cuarto puesto del pasado año fue una sorpresa, pero no una casualidad. De nuevo, firmaron un papel sobresaliente que les quedó a pocos centímetros de sellar su pase al Mundial A de Nueva Escocia (Canadá).
Que el futuro del curling nacional navega en algún momento de su travesía por el Pisuerga es una realidad que no ha pasado desapercibida para la Federación Española, que en junio del pasado año nombró responsable de la selección júnior a Nacho Galdeano, presidente del Club Hielo Pisuerga, un club que ha servido de escuela y trampolín para varias de las promesas del curling. «Nosotros intentamos hacer cantera y fomentarlo, que la gente se sume a este deporte, que es bonito y engancha. Apostamos por la gente joven y estamos orgullosos de que hayan podido evolucionar con los pocos medios que tenemos», explica Galdeano.