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NO SOY muy de fechas. Y en Navidad, tres cuartos de lo mismo. Quizá sea mi irreductible y, por lo visto, imprescriptible sentido de la búsqueda del tesoro de la existencia en cada parcela del calendario, sea cual sea el mes, el día, la hora. No desprecio la oportunidad que ofrecen estos días de compartir presencias, estrechar manos, entrelazar abrazos e hilvanar conversaciones entusiastas, del mismo modo que no rehuyo sentir el musgo frío de las ausencias de vivos y muertos.

El caso es que siempre hay algo que aprieta el gatillo de la nostalgia. Puede ser, es, una canción que dispara unas frases que van directas a la diana del recuerdo. Ahí están Los Secretos con su Pero a tu lado, que comparten con el coro de un colegio. El agua de la ducha distorsiona el sonido y mezcla una extraña y acuática melancolía. Siempre queda algo de pudor, incluso con uno mismo.

Y emerge, entonces, la figura de mi madre, que murió cuando yo tenía veintimuchos. Y ella apenas sesenta, lo que es peor. Y tanta vida por delante. Tantos viajes, tantos monumentos por admirar…

Tantas miradas con olor a mar, desde que descubrió la costa almeriense, tan distinta a esas cuestas (matadoras, decía ella) de Cuéllar. Ella, una mujer emprendedora, femenina sin artificios, que nos inculcó con hechos y sin ideologías la igualdad de todas las personas. Es lo bueno de no tener complejos, de no tener prejuicios.

Así que, Raquel, madre, mamá, en esta noche en la que volverás a estar sin poder tocarte, en estos días envueltos en la certidumbre lenta de las noches, tu figura, tu recuerdo, tu ser, que no descansa en cementerio alguno, y menos si no mira al mar, ratifica que sí, que la vida merece la pena desde tu castellana firmeza y la ternura de tus manos al recogerme cuando nací.

Porque, eso sí, pese a las manipulaciones comerciales, infantilistas, nacionalistas e incluso las propias de los custodios del relato, estos días celebran un nacimiento. Guste más o menos… Cada cual que escoja, si puede, desde la libertad. A fin de cuentas sólo existe el amor si se es libre.