BALONMANO / CESA 2019
Cruce de caminos
Nacho González, que acumula siete Nacionales, y Fernando Hernández, leyenda debutante, se ponen al frente de las dos selecciones juveniles
Un veterano novel y un joven veterano: Fernando Hernández y Nacho González. Uno, Fernando Hernández, tiene en sus manos el timón del juvenil femenino. Otro, Nacho González, el del juvenil masculino. Dos caminos opuestos se juntan en el mismo barco, el bautizado como CESA. Mientras que Fernando Hernández cultivó su leyenda sobre la pista, Nacho González lo hizo desde el banquillo, donde se convirtió en el entrenador más joven de Asobal. Hoy, ambos comparten ilusión.
Nacho González se ha convertido en un joven con arrugas de experiencia. A sus 31 años ya tiene a sus espaldas siete campeonatos de España como seleccionador y dos como director técnico de la Territorial.
En sus hombros lucen galones dorados, y plateados, recuerdos de haber pasado por todas las categorías que entran en juego en el Nacional de comunidades autónomas. Dos oros (2008 y 2010) y una plata bañan de quilates un currículum que quiere más, siempre con la cautela que le caracteriza. El juvenil masculino está formado por los mimbres de una generación que ha sumado dos descensos (en infantiles y cadetes) y que ahora quieren hacer valer el ascenso conseguido por los juveniles el pasado año, cuando quedaron sextos después de escalar desde la Copa hasta el Campeonato de España. «El primer objetivo es mantenerse en el Campeonato. Estamos en una etapa de formación y para ellos, jugar tres partidos de competición es extraordinario para la formación», asegura Nacho González.
«Nosotros, debemos estabilizar el mayor número de selecciones en el Campeonato de España para consolidarnos y poder estar lo más cerca de las selecciones punteras», asegura. Para ello, tiene en sus manos un grupo de alumnos aplicados: «Estoy encantado de cómo trabajan y de cómo han asimilado el estilo de juego. Todos aportan. Van 16, pero hay 24 que podrían venir. Éste es uno de nuestros puntos fuertes», desvela el seleccionador, que ve jugar en casa «como un plus de motivación para ellos».
En el juvenil femenino se ha puesto a los mandos Fernando Hernández, leyenda viva del balonmano nacional. A sus espaldas un bronce olímpico en Atlanta, una plata europea y un oro mundial, además de completar la colección de títulos nacionales e internacionales a nivel de club. Sin embargo, el veterano jugador conduce con la ‘L’ por los banquillos, donde ha acelerado este curso después de la lesión de hombro de la que fue operado hace pocas semanas. La experiencia previa en equipos de cantera le han servido como letra capitular para comenzar a escribir su historia de entrenador en un campeonato en el que se estrenó hace tres décadas con la primera medalla de oro de un equipo cadete basado en el mítico La Salle de Fran Gallego, Pisonero y De las Heras . «Es el reto más importante al que me he enfrentado como entrenador, para mí es muy bonito», confiesa Fernando Hernández, que ve a sus juveniles preparadas para dar el salto a las medallas: «Vamos a intentar competir. Hay que trabajar para que esa presión de jugar en casa no sea contraproducente. Tenemos opciones», asegura.
El técnico muestra su satisfacción con el equipo: «El grupo es muy serio. Están trabajando muy bien y han cogido muy rápido todos los conceptos que hemos propuesto para poner nuestro sello», celebra Fernando Hernández.