Diario de Valladolid

EDITORIAL

Unas tasas que igualen a los alumnos de Castilla y León

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PUNTO Y FINAL al conflicto sobre la rebaja o no de las tasas universitarias, tal y como se había comprometido el Ejecutivo de Juan Vicente Herrera. Y ha sido el propio presidente de la Junta quien ha acabado con la disyuntiva, aunque para eso haya tenido que corregir a su consejero de Educación.

Haya o no presupuestos para el próximo año, los universitarios verán como se reducen sus tasas de un modo significativo para equipararlas a la media del resto de territorios del país. Una medida altamente demandada por el alumnado y por los rectores de las cuatro universidades públicas, quienes denunciaban la desventaja con la que se encontraban a la hora de captar nuevo alumnado.

Ahora, se anuncia un decreto para fijar esa bajada, aunque eso sí falta por determinar de dónde saldrá esa partida económica que se detrae con esta bajada de las tasas de acceso a la Universidad.

Desde el PSOE se pide incluso que se cambie la ley para blindar esa reducción. Sin duda, un planteamiento que no debe echarse en saco roto, sobre todo si lo que busca es el evitar que esta medida que ahora se anuncia pueda retrotraerse en cualquier momento. Bien es cierto que lo uno y lo otro son compatibles. Puede aprobarse el decreto para rebajar las tasas de un modo inmediato, ya de cara al próximo curso, y a renglón seguido plantear una reforma de la ley que blinde esta bajada.

Más allá de las disputas políticas de unos y otros, del Gobierno y de la oposición, la realidad no ofrece lugar a dudas. Castilla y León es la Comunidad con las tasas más elevadas, muy por encima de territorios limítrofes como Galicia, Asturias, Cantabria o Extremadura, lo que venía a suponer una clara desventaja para los campus castellanos y leoneses, tal y como denunciaban los rectores. Sin ir más lejos, recientemente el máximo responsable de la Universidad de Salamanca (Usal), Ricardo Rivero, reclamaba a la Consejería que se hiciera efectiva la anuncida reducción, hubiera o no presupuestos.

Lo que no era de recibo es que se mantuvieran unos precios de acceso a los estudios universitarios tan elevados, mientras se viene entonando cada vez con más fuerza ese final de la crisis. Si algo debe protegerse, como por otra parte hace el Ejecutivo autonómico presupuesto tras presupuesto, es la Educación.

Es vital evitar que se fugue talento joven a otros territorios y lo que debe hacerse es trabajar para, además de frenar la marcha de los jóvenes castellanos y leoneses, atraer a los de fuera hacia la Comunidad. La rebaja en las tasas universitarias es obligada y, sobre todo, justa porque viene a igualar y equiparar a los universitarios castellanos y leoneses con los del resto del país.

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