El músculo del oval
José Ignacio Zapatero, icono de una generación inolvidable en El Salvador de rugby de hace dos décadas, es actualmente subcampeón del Mundo de culturismo en la categoría de mayores de 40 años / Su próximo objetivo: correr una maratón

Zapatero posa con un oval en las instalaciones de DreamBody Gym, el gimnasio que regenta en La Rondilla con el póster que le recuerda ser campeón del mundo al fondo.-MIGUEL ÁNGEL SANTOS
Enorme como un armario ropero (1,83 m y más de 100 kilos) y uno de los primeros pilieres donde predominaba el músculo sobre la grasa, José Ignacio Zapatero (25-11-1974) es uno de los referentes del rugby moderno. El primera línea vallisoletano se convirtió a finales de los años 90 y comienzos del nuevo siglo en la primera gran superestrella del oval y abrió el melón de los grandes jugadores mediáticos. Criado en el seno de El Salvador, y con 43 internacionalidades (entre ellas en el Mundial de Gales 99), su fichaje por La Moraleja fue sonado. Allí hizo historia al conseguir en 2002 la primera victoria de un equipo español en Copa de Europa (con ensayo incluido), aunque su aventura solo duró dos temporadas.
Sin embargo, ‘Zapa’ ha sabido reinventarse, o mejor dicho, dar continuidad a una idea que tenía ya meditada desde hace años, convertirse en todo un campeón de culturismo. «Llevo haciendo pesas toda la vida, creo que desde los 14 años, no sabía cuándo ni cómo pero tenía claro que acabaría en ello», apunta el exjugador chamizo. Y así fue, tras colgar el oval en 2012, comenzó a meditarlo y a prepararse, hasta que en 2015 se estrenó en una competición. «Estoy muy contento porque cada vez he ido mejorando mis resultados», exclama. Hasta el punto de que este año se ha proclamado campeón de España y subcampeón del mundo máster 40.
El vallisoletano, que como no podía ser de otra manera regenta un gimnasio en el barrio de La Rondilla, compitió en la categoría de mayores de 40 años y talla alta (más de 180 centímetros). En Madrid subió a lo más alto en su modalidad y en la absoluta, donde compite contra el resto de las tallas. Una gran recompensa a muchos meses de sacrificio, aunque la guinda al pastel llegó un mes después. En Eslovenia se proclamó campeón del mundo de talla Alta IBFF y subcampeón en Master 40.
¿Qué tiene en común el culturismo y el rugby? Zapatero enumera algunos detalles. «Los valores del rugby, y de otros deportes colectivos, están presentes, aunque en este caso a nivel individual. Solidaridad, esfuerzo, disciplina y motivación son esenciales en ambos. A nivel individual, el ritmo que se ponga cada uno». Ahora bien, no tiene nada que ver en el momento de competir, y eso es lo que ‘Zapa’ lleva peor. «En rugby cuando vas a jugar vas a tope de energía, en el culturismo es al contrario. Es cuando mejor se te ve, pero es cuando peor estás. Has estado varias semanas sin comer lo que te gusta, y eso es un gran sacrificio». Y es que el exjugador de rugby se somete a una dieta estricta y es lo que «peor» llevo. «Hay que privarte de muchas cosas, en esos momentos echo de menos el tercer tiempo», comenta.
Como en Pepe Rojo, el preparador físico destaca el «buen rollo» que existe con los compañeros en los campeonatos de culturismo. «Aquí no hay colectivo, compites contra otros que tienen tus mismos objetivos. Claro que hay rivalidad, pero muy buen rollo, algo así como cuando jugabas el derbi contra el VRAC. Nos llevamos muy bien, aunque en el campo nos odiábamos».
Zapatero recuerda con cariño una generación de El Salvador «inolvidable». Formada por él, Álvar Enciso, Garachana, Zarzosa, Mata o Pirulo. «Con Pirulo comenzaron los primeras líneas donde predominaba la fuerza y la técnica, no éramos el típico pilier gordito», evoca. Y eso que reconoce que está «desvinculado» del mundo del rugby. «Trabajo de lunes a sábado en el gimnasio, y el domingo lo quiero dedicar a mi pareja», comenta. Aunque no será por peticiones. Recibe muchas llamadas de excompañeros que solicitan a un primera línea para los típicos partidos de veteranos. «Como preparador físico que soy, no puedo abogar por el deporte de peñas o de los domingos por la mañana, si te presentas a algo así te puedes lesionar. Mis ligamentos no están acostumbrados a esa exigencia y si hago eso me podría lesionar».
Zapatero, siempre tranquilo y trabajador, ha encontrado en el culturismo una forma de vida sana, aunque su mente ya está abierta a nuevos retos. «Siempre hay que buscar nuevos objetivos», apunta, y él lo ha encontrado en hacer un maratón. «Creo que me voy a preparar, sería algo heroico y sé que algunos de mis excompañeros ya lo han hecho».