MOTOCICLISMO / SPORT MCYL
Un campeón ‘vintage’
El piloto Fernando Collantes se convierte en el primer campeón autonómico de Japo Classic, una modalidad con motos japonesas fabricadas antes de 1989

El piloto Fernando Collantes posa con su Suzuki Bandit y con su trofeo de campeón de Castilla y León.-EL MUNDO
Los 80 vuelven a estar de moda. Lo hacen en los armarios, en la televisión, en el cine... y en el motociclismo. Los circuitos de Castilla y León han sido los primeros en abrir la puerta de la competición a las Japo Classic, una modalidad en la que corren motocicletas de marcas japonesas anteriores a 1989 en la que el primer rey tiene ADN vallisoletano. El piloto del Sport MCyL Fernando Collantes se ha convertido en el primer campeón autonómico con su Suzuki Bandit.
Aunque la pasión de Collantes por las motos comenzó en 1991, el circuito fue un desconocido para él hasta 2012. Tras pasar por el motocross se lanzó al asfalto enrolado en el club vallisoletano. El pasado año aceleró para probarse en la primera carrera de resistencia de Japo Classic y este curso ha ido a por todas en el Campeonato de Castilla y León de categoría A (hasta 500 cc, 4 tiempos). «Tener una moto para salir de paseo no me apetecía. Competir y conocer el mundo de las carreras es lo que me llama», confiesa el piloto.
Con esas ganas de probar la adrenalina de la competición corriendo por sus venas, Fernando Collantes se presentó en el Kotarr (Burgos) para enfrentarse a la primera de las cinco citas del campeonato. Los augurios no fueron buenos. Caída en los calentamientos y un doble cero en su casillero. Fernando Collantes se levantó y volvió al taller para arreglar su Suzuki Bandit. La historia no acabó en el primer capítulo y el segundo comenzó en una pista histórica como Los Arcos (Navarra). Allí se enjuagó el mal sabor de boca del primer día y consiguió el primer puesto de la general. Collantes había cogido carrerilla. Volvió a dominar la prueba en su vuelta a Kotarr y consiguió dos segundos puestos en el FK1 de Villaverde de Medina, proclamándose campeón autonómico por primera vez con 175 puntos (11 más que el segundo clasificado).
El ‘Destructor’ (como le apodan por sus orígenes sobre el circuito, en los que «moto que cogía, moto que destruía», como confiesa con humor), sabía que tenía opciones de ser el mejor piloto de la parrilla de Japo Classic: «Nunca había ganado nada, pero por las características de la moto y por cómo había ido la carrera de resistencia, iba con la intención de ganar. Estoy muy contento, yo iba con dos objetivos: ganar el campeonato y ganar la carrera de Los Arcos, que es un circuito grande. Ha salido todo como lo había planeado».
El martillo del Destructor (un regalo de sus compañeros de equipo, con el que celebró el campeonato) volverá a levantarse. Su pilotaje ha mejorado hasta bañarle de oro gracias al trabajo en Sport MCyL: «En motocross era malo. Nadie me enseñó nada. Aquí me enseñan mucho. Cuando empecé era un horror. La primera clase me caí y rompí la moto», recuerda Fernando Collantes, campeón a los 48 años en una categoría con una de las parrillas más numerosas. El piloto explica los motivos de la buena acogida de las Japo Classic. «Eran motos fabricadas para la calle. Cuando las hicieron no estaban pensadas para la competición, pero rinden bastante bien (la suya alcanza los 174 kilómetros por hora) y son baratas (su Bandit costó 400 euros, arreglos aparte)».
El futuro de Fernando Collantes sobre el asfalto aún es incierto. Sin un campeonato de España de Japo Classic en el calendario su techo está en lo más alto del podio regional. Competir en el siguiente escalón (600 cc) en citas como la Copa de España de Classic sería como intentar cazar leones con una cerbatana: «No tendría ninguna opción. El campeón de nuestra categoría no podría competir con el tiempo del penúltimo de la superior», asegura. Entonces, ¿Dónde desgastará rueda Collantes el próximo año? Una duda que aún circula por la cabeza del piloto como su moto por el circuito. En su garaje ya hay una R6 y probar suerte en la categoría 600 Open es una de las cartas de su baraja. Otra, continuar en Japo Classic y revalidar título. La última: sacar a rodar a sus dos joyas de dos ruedas.