Un consejo para el impulso de la Memoria Histórica
RESULTA EVIDENTE QUE Castilla y León es una comunidades que ha puesto en cima de la mesa el cumplimiento de la Memoria Histórica como algo, no sólo obligatorio por ley, sino absolutamente necesario.
Y la última demostración es ese consejo asesor que acaba de crear, el primero del país y al que hoy seguirá Andalucía, que además, y en esto sí el andaluz no se equiparará, no tendrá en su presidencia al consejero de turno. Ahí también ha hecho bien las cosas el Gobierno de Juan Vicente Herrera porque, además, parece claro que también acierta con la elección del ex secretario general de Comisiones Obreras de Castilla y León, Ángel Hernández, que viene avalado por todos los que intengrann este nuevo órgano.
Este consejo asesor nace con la firme intención de dirigir la acción de la Administración en todo lo que tiene que ver con la Memoria Histórica. Además de informar de los mapas que localicen las fosas comunes, dirigir las recomendaciones en la materia de Memoria Histórica, conocer las ayudas económicas, elaborar las propuestas de estudio, divulgación e investigación y efectuar el seguimiento de las actuaciones que se realicen en la Comunidad.
El consejo asesor está integrado por cuatro investigadores universitarios especializados en Derecho, Filosofía, Medicina Legal y forense y Memoria Histórica de varias universidades de la Comunidad. También participan cinco representantes de varias asociaciones para la recuperación de la memoria histórica, elegidos entre todas las asociaciones que han querido participar. Además, forman parte del consejo dos representantes sindicales y una concejala del Ayuntamiento de León y el teniente de alcalde de Turcia (León), en representación de la Federación Regional de Municipios y Provincias (FRMP). Una demostración más de la pluralidad con la que nace este organismo, cuya labor se complementará con la del consejo técnico, que estudiará las solicitudes para las prospecciones y tomará unas decisiones de obligado cumplimiento.
Es verdad, como bien reconoció el vicepresidente y consejero de la Presidencia, José Antonio De Santiago-Juárez, que se podría haber hecho mucho antes, pero lo verdaderamente importantes es que se pone en marcha, que es fruto del consenso de todos aquellos actores que son imprescindibles en todo lo que tiene que ver con la Memoria Histórica y que nace con el objetivo y la idea clara de impulsar las acciones que están fijadas por ley y que no buscan otra cosa que resarcir parte del daño y ayudar a cerrar heridas. Oponerse porque sí y sin justificación no tiene sentido. Lo que deben hacer todos los actores es aportar para enriquecerlo.