Fomento acaba confirmando los retrasos
PARECÍA que con el Gobierno de Pedro Sánchez se avecinaban nuevos y mejores tiempos para las infraestructuras de Castilla y León, con un impulso que las sacara del letargo y de los retrasos en los que las tenían sumidos los ejecutivos del Partido Popular.
Nada más lejos de la realidad. Lo que está comenzando a hacer el nuevo ejecutivo es acabar de confirmar los retrasos. Ahí están los casos del traslado de los nuevos talleres de Renfe en Valladolid, que ahora ya se anuncia que no comenzará hasta febrero o marzo del próximo año y que, con una duración de seis meses, no entrarán en servicio, en el mejor de los casos, hasta el último trimestre del próximo año. Y lo mismo sucede con la prolongación del AVE hacia Burgos, que ahora se alarga también hasta los últimos días de 2019.
Eso es lo que se trabajo en el zurrón la delegada del Gobierno, Virginia Barcones, de su reunión en Madrid con Renfe y Adif. Avance de fechas, que confirman los retrasos, que obliga ya a ejercer la acción y la presión política. Y aquí, el PSOE de Castilla y León no puede ponerse de perfil. Al contrario, tiene que situarse el primero en ejercer esa acción política. Es la primera vez que se dan fechas y se confirman unos retrasos que Barcones se trae de forma condescendiente debajo del brazo.
Debería no olvidar que, además de delegada también es vicesecretaria del PSCyL. Un PSOE que parece haber perdido la beligerancia para caer en la condescendencia y complacencia.