El turismo como gran activo económico a impulsar
CASTILLA Y LEÓN es una potencia en turismo de interior. Eso es algo que nadie pone en duda. Lleva los últimos años liderando el ránking en cuanto a turistas, pernoctaciones y destino preferido. Un liderazgo que se ha fraguado por el buen hacer y el trabajo de los grandes profesionales del sector, acompañado de una acertada política de promoción por parte de las administraciones.
Pero, dicho esto, no se puede pasar por alto que en los últimos balances va perdiendo algo de fuelle. Y lo hace, y eso es lo preocupante, en un momento de alza de otros territorios y no por una crisis generalizada del sector. A esto deben añadirse las desigualdades que existen entre provincias.
Un mal que también se observa cuando se habla del turismo hotelero y de las capitales de provincia. Sin ir más lejos, mientras ciudades como Valladolid, Zamora o Ávila marcan cifras y ascenso de récord, otras ven cómo su contador de turistas lejos de crecer va en retroceso. Algo que también sucede en el conjunto de las provincias.
Siempre se ha dicho, y desde estas mismas páginas se ha defendido en más de una ocasión, que es necesario articular una labor de promoción turística conjunta de Castilla y León y todos sus territorios, en la que participen activamente las distintas instituciones y la totalidad de los profesionales del sector, no en vano son ellos quienes mejor conocen la idiosincrasia del mismo.
Promocionarse como un todo viene a relanzar y poner en valor lo mucho y bueno que tiene esta tierra. Todo su patrimonio natural, paisajístico, cultural, gastronómico... se verá impulsado si se ofrece en su totalidad, que es justo de lo que puede presumir la Comunidad, el contar en su territorio con una inmumerable variedad de ofertas de calidad a todos los niveles y para todos los gustos. No puede competir con el turismo de sol y costa, pero cada vez más los viajeros buscan alternativas a la playa.
Lo que vienen a evidenciar los datos que ahora se acaban de conocer es que algo no se está haciendo bien del todo si unas provincias disparan su número de turistas, a la vez que otras pierden cada vez más peso. Cifras y datos que demuestran que ha llegado el momento de actuar. Que no se puede continuar como si no pasara nada. El turismo es uno de los sectores que más tira de la economía y está demostrado que se trata de unos de los que más empleo y riqueza genera.
Una fortaleza que Castilla y León no puede dejar pasar. Los síntomas negativos que se reflejan en algunos territorios y en el global de la Comunidad señalan que el turismo sigue siendo un gran activo, pero que es obligado trabajar para relanzarlo e impulsarlo o de lo contrario se perderá.