Diario de Valladolid

TENIS

El ‘Grand Slam’ de Alma García

La tenista completa en la universidad Goldey Beacom su formación deportiva y académica / Se ha proclamado dos veces campeona de la conferencia

-EL MUNDO

-EL MUNDO

Publicado por
Guillermo Sanz

Creado:

Actualizado:

El calendario sobre el que el tenis lanza sus redes, vive con la mochila repleta de citas marcadas en rojo, especialmente los Masters y los Grand Slam. En Estados Unidos, una tenista vallisoletana de nombre Alma García disputa su particular Grand Slam, arropando su formación académica y deportiva con un manto de barras y estrellas.

El camino hacia Estados Unidos ha sido largo para Alma, que se volcó en el tenis cuando el fútbol sala no pudo estirar más su vida. Chicos y chicas no podían seguir compartiendo goles en el campo y decidió centrarse en la red cuando aún no había cumplido los diez años. Un golpe ganador a todas luces.

Alma García comenzó un peregrinaje por las pistas de Valladolid. Del patio delTiernoGalván a las pistas de la Escuela de Tenis de Parquesol.De ahí a Covaresa, sede del Centro de Alto Rendimiento, aldesaparecido Foxa o al Lasa. Poco a poco se fue tallando la esfinge ganadora de una tenista que cogió la raqueta por ocio:«Yo sólo entrenaba por hobbie, por hacer deporte. Ganaba la liga de clubes y el entrenador me animó para competir a nivel regional», recuerda.

Campeona de Valladolid infantil y sénior, subcampeona regional y participante en el campeonato de España de equipos, son algunas de las líneas de un currículum deportivo que llamó la atención de varias empresas encargadas de gestionar becas deportivas enEstados Unidos. La primera propuesta la llegó estando en 4º de ESO. «Como era pequeña les dije que me lo pensaría.Empecé a hablar con mis padres, a decirles que podría ser una buena opción», explica. Llegaron más propuestas a su mesa, hasta que hace dos cursos decidió hacer la maleta y poner rumbo al estado de Delaware (próximo a Filadelfia yNueva York).

La Goldey Beacom se convirtió desde el curso pasado en el nuevo paisaje en la vida de Alma, que estudia Business para empresas deportivas. «Me costó muchísimo adaptarme y comunicarme, por el idioma», reconoce la tenista, que ya se mueve como Nadal por el Roland Garros por un campus en el que se respira deporte:«Para los americanos, el deporte es una forma de vida.Está muy valorado. Para ellos, deporte y educación van en la misma dirección. En España, muchas veces, un deportista no puede estudiar. A nivel de entrenamiento, son mejores enEspaña, pero si quieres estudiar no puedes jugar.», asegura.

Enrolada en las Lightning (el alter ego de su universidad es un rayo) Alma García ha descubierto una nueva manera de disfrutar el tenis:«En Estados Unidos representas a la universidad, no eres tú, individualmente. En Estados Unidos he aprendido, sobre todo, a jugar en equipo en el tenis. Yo siempre he estado sola.Tenía esa idea individualista.Si ganabas o perdías eras tú. He aprendido a perder un partido y pensar que no pasa nada porque hemos ganado.He disfrutado más del tenis allí que aquí (en España)», admite.

La vallisoletana ha sacado buenas notas también sobre la pista de tenis. Desde su llegada hace dos cursos, la Goldey Beacom ha sumado dos campeonatos de conferencia, una línea que aún no se había escrito en la historia de la pequeña universidad estadounidense. En ambos casos, la tenista española tuvo el honor de ganar el partido que otorgó este título a las Lightning: «Ambos años hice el último punto, que nos valió para ganar la conferencia, pero al final el mérito es del equipo», reconoce.

La proyección del equipo de Alma García le llevó hasta las puertas de los Nacionales, una competición en la que se quedaron a un solo partido de colarse entre las 16 mejores universidades del país norteamericano. El papel de la vallisoletana en todas las competiciones deportivas en las que ha participado le ha valido para entrar en el 2º Mejor Equipo de la Conferencia y para ser elegida dos veces en el All Tournament Conference de los playoff.

Detrás de una red o de un pupitre, la tenista vallisoletana alargará al menos dos cursos más su estancia en Estados Unidos; el rumbo que coja su GPS después será una incógnita en la que el tenis de alta competición no entra en la ecuación:«Cuando acabe de estudiar las raquetas se guardarán y saldrán para jugar con los amigos. El tenis me ha dado la oportunidad de formarme, me ha abierto las puertas para estudiar enEstados Unidos y me ha dado unas opciones de futuro mucho más amplias. Me ha permitido poder continuar hasta los 22 en vez de dejarlo a los 18, como enEspaña», concluye.

tracking