Ya es hora de abodar la financiación autonómica
EL PRESIDENTE de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, tiró ayer de ironía a la hora de reivindicar, por enésima vez, la negociación del nuevo modelo de financiación autonómica protemido por el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, para finales del pasado año.
En el Día de la Comunidad, Herrera utilizó su habitual estancia en Villalar de los Comuneros, uno de ese 80% de municipios de la Comunidad que no llegan a los 500 habitantes, para urgir la convocatoria del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) con el fin de abordar un modelo de financiación autonómica, que el titular de la Junta vincula directamente con el reto demográfico.
Según expuso, la villa comunera es representativa del amplísimo mundo rural con pequeños pueblos en los que hay que hacer un especial esfuerzo para dotarlos de los servicios esenciales, como la sanidad, la educación o los servicios sociales. Es una de las constantes en el discurso del presidente de la Junta y en la posición de Comunidad adoptada por todos los grupos parlamentarios de cara a la negociación. Esta posición tiene como principales elementos que se tengan en cuenta la dispersión y el envejecimiento de la población, dos cuestiones que el propio presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, asumió para el futuro sistema de financiación en el acto político del PP que protagonizó el 24 de febrero en Zaragoza.
Pero, sobre todo, el nuevo sistema debe garantizar una financiación suficiente para que los servicios públicos puedan prestarse con calidad, es decir, una financiación ajustada a los costes del servicio y a su prestación. En la defensa de estos principios Castilla y León no está sola, como recordó ayer Herrera, sino que cuenta con aliadas con otras comunidades, como Galicia, Asturias y Aragón.
El presidente del Ejecutivo regional expresó su deseo que que la reunión del CPFF se produzca en las próximas semanas y recordó que el Gobierno ya conoce a la perfección cuál es la posición y las reivindicaciones que mantiene Castilla y León en financiación autonómica. Lo importante, ironizó, es que el ministro Montoro «encuentre tiempo no solamente para hacer unas declaraciones más o menos desafortunadas», sino para fijar la convocatoria. A su juicio, ya no sirve de argumento la necesidad de que en la negociación esté presente Cataluña, dado de que todavía se desconoce si habrá gobierno en aquella comunidad o unas nuevas elecciones.
Cataluña no puede servir como excusa. Es hora ya de que el Gobierno se deje de palabras y declaraciones y se meta de lleno en una negociación que sin duda será compleja, pero que no se puede dilatar por más tiempo.