El todo vale del PP
EL PSOE le gana por la mano al PP.Está por ver el efecto final que tiene esta delantera que ahora le toma en la nominación de sus candidatos, pero resulta evidente que mientras lo ‘populares’ siguen enredados en el ‘no máster’ de Cristina Cifuentes, que les tiene bloqueados y a la espera de que Génova decida qué hacer con la presidenta de la Comunidad de Madrid, los socialistas echan a andar y se aferran a aquello de ‘la vela que va delante es la que más alumbra’. Otra cosa será que lo que resulte con el tiempo es que los últimos serán los primeros.
La realidad, más allá del refranero, es que en el PP aún siguen sin saber cómo despejar el asunto Cifuentes. Lo suyo ahora pasa por ese tan famoso ‘y tú más’, a que tan acostumbrados están en el PPy en el PSOE, cuando de despejar cualquier caso que destapa sus vergüenzas se trata. Craso error, señores del PP. El máster de Óscar Puente nada tiene que ver con lo sucedido en el ‘caso Cifuentes’. Como tampoco se parece en nada el de Pablo Casado, por más que éste Harvard la viera en el google maps. Ni uno ni otro, ni Puente ni Casado mintieron, ni fue necesario que nadie falsificara actas ni documento alguno para tratar de acreditar aquello que ni siquiera se estudió. Cristina Cifuentes se fabricó o le fabricaron y ella consintió una burda mentira para acreditar un título que nunca tuvo.
Y ese es el problema, señor Majo. El que se mintió, primero, y se falsificaron después, según reconoce la propia universidad al enviar el caso a la Fiscalía, documentos públicos para tratar de acreditar una titulación que nunca existió. Y si el presidente del PPy de la Diputación de León no lo ve, no lo quiere ver o, sencillamente, quiere hacer como que tampoco es para tanto es que definitvamente en el PP se creen que pueden hacer de su capa un sayo y pasar por encima de todas y cada una de las instituciones. Ya está bien, señores del Partido Popular de tanta desfachatez, de querer hacer comulgar con ruedas de molino a los ciudadanos, de presentarse como mártires de una persecución y de pretender que todos miren hacia otro lado como si nada hubiera sucedido.
Ese «¿cuál es el problema?», que se pregunta un desafiante Majo es la demostración palpable de que para el Partido Popular todo vale, siempre y cuando lo haga uno de los suyos. Y ese sí que es su problema, señor Majo, señores del PP, que no todo vale.