Importante inyección financiera para las empresas
lAS SOCIEDADES de Garantía Recíproca se han revelado como un acertado instrumento para facilitar la financiación de empresas que, de otro modo, hubieran tenido serias dificultades para acceder a créditos para constituirse o para progresar. Así se ha demostrado en Castilla y León, donde Iberaval que cuenta con más de 25.000 socios, concedió el pasado año más de 4.000 avales para créditos que superaron los 250 millones de euros.
Pero la efectividad de esta sociedad de garantía recíproca gana enteros gracias a su estrecha colaboración con el Gobierno regional, pues el impulso al desarrollo empresarial y a la consiguiente creación de empleo crece con esta alianza. Fruto de esta colaboración, la consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, anunció ayer la puesta en marcha de dos nuevos instrumentos financieros para un periodo de cuatro años, cofinanciados al 50% por la Unión Europea a través del programa operativo Feder. Entre ambos, movilizarán 81,6 millones con el objetivo de activar más de 676 millones de inversión empresarial y contribuir a mantener o crear 67.946 puestos de trabajo.
Uno de ellos consiste en un fondo de garantía para el crecimiento empresarial, dotado con 61,6 millones hasta 2021. Esta herramienta financiera contribuirá a formalizar préstamos por un importe global de 342 millones, que permitirían generar una inversión de más de 513 millones, con 51.550 empleos asociados. El fondo está especialmente dirigido a las pymes que quieran mejorar su productividad y competitividad, con el fin último de incrementar su capacidad de comercialización. El plazo de amortización va de uno a tres años, con dos de carencia y cubrirá hasta el 75% del riesgo con un importe de hasta dos millones de euros.
La segunda herramienta financiera presentada ayer por Del Olmo se dirige a potenciar la implantación en Castilla y León de negocios de base tecnológica. Este fondo de garantía de proyectos de I+D y empresas innovadoras cuenta con una dotación de 19,6 millones, que permitirán garantizar créditos por valor de 108,8 millones para movilizar inversiones de 163 millones de euros en cuatro años. Servirá también para mantener o crear 16.396 puestos de trabajo. El plazo de amortización es de entre cinco y siete años, con dos de carencia, y una cobertura de hasta el 80% para inversiones, planes de negocio y circulante que tengan aproximadamente dos millones de cuantía global.
Estos instrumentos, junto con otros puestos en marcha por la Junta y por Iberaval llevaron ayer al presidente de la sociedad de garantía recíproca, José Rolando Álvarez, a afirmar que Castilla y León cuenta con el mejor entorno para la financiación en España. En un momento de crecimiento económico, estos estímulos son tanto más importantes para animar a los emprendedores a invertir en Castilla y León.