Un repunte de la eólica que es obligado saber aprovechar
LA ENERGÍA EÓLICA, esa que durante no pocos años generó millones de inversión y de puestos de trabajo muchos de los cuales se mantienen hoy en día, bien es cierto que el parón del sector durante cinco años envió al limbo a otros tantos, parece querer reverdecer viejos laureles con la nueva subasta. Esa en la que Castilla y León quiere ‘cazar’ miles de millones de inversión.
Y todo, gracias a que la tramitación administrativa y las infraestructuras favorecen, y de qué manera, la posición de la Comunidad, a la que por contra debilita la ecotasa. Sea como fuere, esta tierra no está para dejar escapar trenes inversores y este de la energía eólica es uno de ellos que llega cargado con vagones de proyectos y dinero.
El mapa eólico va a sufrir un cambio importante en los próximos años. Tras casi cinco ejercicios de parón, el sector vive ahora una etapa de relativa euforia mezclada con un cierto temor por los riesgos de incumplir los exigentes plazos de ejecución de los proyectos adjudicados en la subasta.
El liderazgo de Castilla y León en potencia eólica instalada y en cuota de generación mucho tienen que ver con las expectativas favorables del sector en la Comunidad. Las casi dos décadas de avanzadilla han alumbrado la existencia en la Comunidad de dos tipos de fortalezas. Esas que desde la patronal del sector se considera van a influir en las decisiones que los adjudicatarios tienen que tomar en este trimestre: un régimen de autorización administrativa de la Junta más favorable y adelantado que el resto y una infraestructura eléctrica avanzada con capacidad de evacuación a la red fruto de un trabajo de planificación previo.
Argumentario de los agentes del sector eólico que lo que viene a demostrar que lo hecho hasta ahora resulta esencial para el impulso futuro de los nuevos proyectos. Trabajo adelantado que, además, llega en un contexto de riesgo ante el escaso plazo que tienen los adjudicatarios para construir los parques y presentar las autorizaciones. Ese riesgo cobra una dimensión mayor por el volumen de avales y garantías bancarias que se exigen.
Lo que el sector no ve entre los riesgos a futuro es la ecotasa a las renovables, que sólo se mantiene en la Comunidad y en Galicia. Al contrario, lo relativiza y deja claro que nunca va a excluir a Castilla y León de un momento que será clave para volver a reengancharse a un sector que genera inversión y empleo.
Y eso es justo lo que está obligado a aprovechar Castilla y León, el repunte de la eólica que sin ningún género de dudas es una oportunidad de volver a ganar futuro y recuperar gran parte de lo que se perdió durante los años de frenazo económico y eólico.