Las diputaciones demuestran ser esenciales y eficaces
«lAS DIPUTACIONES son un escalón absolutamente imprescindible en la situación actual española para el funcionamiento de la administración local y, en la medida que no hay iniciativa política para alterar el mapa municipal, que está muy fragmentado con municipios de muy distinta capacidad de gestión, hace falta un gobierno intermedio eficaz que dé servicio a los municipios». Esta afirmación viene recogida en el último informe en el que se evidencia la importancia y la necesidad de las instituciones provinciales.
Diputaciones que, aquí en Castilla y León, como se ha defendido en no pocas ocasiones desde estas mismas páginas ante los ataques de aquellos que querían acabar con ellas, resultan vitale para el día a día y a supervivencia de ese mundo rural tan atomizado.
La Conferencia de presidentes provinciales, que se está celebrando en Segovia sirve para reivindicar la importancia de las mismas, pero no sólo. Viene a demostrar la eficacia en la gestión de unas instituciones que ahorran como nadie y que invierten un dinero que, sin ellas, nunca llegaría a esos ayuntamientos y juntas vecionales que pueblan el territorio castellano y leonés.
Por eso, ahora, cuando reclaman poder invertir parte de ese superávit que generan por su buena gestión, es obliga que sean escuchadas y atendidas. El dinero, como bien remarca el anfitrión de la conferencia, el presidente de la Diputación de Segovia, Francisco Vázquez, lo generan porque gestionan bien. Un mérito que ahora quieren revierta en beneficio de los ciudadanos a quienes dirigen esa gestión.
Es hora ya que desde el Ministerio de Hacienda de Cristóbal Montoro se tgenga muy presente esta «estabilidad presupuestaria», porque ellas mejor que nadie representan lo mejor de la gestión administrativa.
Y el mejor ejemplo son esos Planes Provinciales, de los que el resto de las administraciones se borraron, pero que las diputaciones han mantenido incluso en los peores años de la crisis económica. «Ha llegado el momento de pedir su recuperación, porque son unas líneas de financiación que atacan el nervio central de las Diputaciones y, además, dan sentido a su existencia porque se dirigen al epicentro de nuestro ser, el mundo rural», señala Vázquez.
Castilla y León debe poner en valor, cada vez más, lo que son, lo que representan y lo que signfican las diputaciones provinciales para esta tierra, para sus pueblos y para sus gentes. Nadie dice que no se tengan que modernizar, pero eso nunca puede pasar por su desaparición porque se ha demostrados eficaces y esenciales.