Las listas de esperan lastran la buena nota de la Sanidad
NO HAY DUDA. La Sanidad de Castilla y León tiene un problema y se llama lista de espera. Esa que lejos de bajar, la mayor parte de las veces aumenta.Y cuando decrece lo hace a un ritmo mucho más lento del que se podría esperar y, sobre todo, desear por parte de aquellos pacientes que se encuentran en ella.
La mejor demostración de que esa lista de espera es uno de los principales problemas del sistema sanitario de Castilla y León es que sólo ella, su efecto, dispara a cifras récord el número de quejas que registra la Sanidad.
El informe oficial de «Reclamaciones de los usuarios en el ámbito sanitario» de la Consejería de Sanidad revela que es el área de Salamanca el que presenta mayor número de reclamaciones. Y dice, además, que el último año pasará a la historia como el del repunte del malestar sanitario, sobre todo en Salamanca y en El Bierzo, donde conviene no olvidar que todavía hoy continúan encerrados en el Hospital para exigir mejoras. De hecho, Salamanca desplaza a Valladolid del liderazgo en reclamaciones.
La realidad es que, salvo en Ávila, en todas las provincias se produce un incremento de las quejas. Soria y Zamora son las que registran menores incidencias, si bien en la provincia zamorana empieza a manifestarse el descontento y también presenta un mayor número de quejas que en el anterior año.
No son pocas las ocasiones que desde estas mismas páginas se ha reclamado a la Junta, y más concretamente a la Consejería de Sanidad, la necesidad de actuar de manera más eficaz contra la lista de espera, que conviene no olvidar lidera también las quejas al Procurador del Común.
Nadie duda que los casos más graves son atendidos con la rapidez que exige su gravedad, faltaría más. Y que planes como el Perycles contribuyen a rebajar la demora media en la mayoría de hospitales. Pero el problema existe, como también se viene denunciando desde estas páginas, cuando los pacientes de un centro esperan 50 o 60 días de media y los de otros, más de 120. Es decir, en la misma Sanidad hay enfermos que tiene que estar más del doble de tiempo que otros en una lista de espera para ser operados.
Por eso no es de de extrañar que las quejas se eleven de un modo exponencial al aumento de esa espera para ser operado. Es hora ya de poner en marcha planes eficaces que vengan a rebajar esa lista de espera y, sobre todo, que ayuden a igualar por abajo a todas las provincias y hospitales para evitar así las desigualdades que se están produciendo entre unos y otros. Porque la Sanidad de Castilla y León, esa que los diferentes informes valoran con un notable alto y la sitúan entre las mejores del país, ve cómo la lista de espera es el auténtico lastre de esas buena nota.