Garoña como arma arrojadiza de PP y PSOE
LA central nuclear de Garoña ha sido durante los últimos años el arma arrojadiza entre el PP y el PSOE. Los ‘populares’, al menos los de Castilla y León y parecía que también a nivel de la dirección nacional, defendían la continuidad de la central por el trabajo que generaban para la zona y por lo que supondría su cierre, aseguraban. Mientras, los socialisas, aún reconociendo ese trabajo, abogaban por su cierre por su antigüedad y el riesgo que entrañaba, indicaban.
Ahora, una vez que el Gobierno ha hecho caso omiso una vez más a las peticiones que llegaban desde el Ejecutivo de Castilla y León sobre el mantenimiento de Garoña y decide echar su cierre, PP y PSOE no iban a dejar de emplearla como lo que siempre ha sido, esa arma arrojadiza con la que atizarse políticamente hablando.
Que los socialistas presentan una Proposición No de Ley en las Cortes para exigir un plan plurianual de 100 millones de euros para la comarca,a la vez que acusan a los ‘populares’ de poco menos que abandonar a su suerte a la comarca más próxima a la central, ahí salen raudos desde el PP para acusarles de «oportunistas».
Eso fue justo lo que hizo ayer el presidente de la Diputación y del PP de Burgos, César Rico, quien lamentó ese «oportunismo» del PSOE al anunciar la presentación de una PNL que se debatirá en septiembre en las Cortes, con un decálogo de medidas para dinamizar la comarca que tildó de «temeridad». Y les recordó los 950 millones comprometidos por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, en el marco del Plan Reindus, entre 2010 y 2013.