Excusa del fiscal pese al secreto del sumario
LA REVELACIÓN por este periódico de la desidia y negligencia con las que han actuado las instituciones en el gravísimo caso que ha llevado a la pequeña Sara a morir sin la protección debida está causando más de una contradicción.Ayer el teniente fiscal en funciones de fiscal jefe sorprendió con un escrito en el que pretende excusar su actuación echando balones fuera.Por una lado, se excusa en que la madre de Sara en ningún momento mencionó que en la actualidad mantenía una relación sentimental con otra persona, supuestamente el agresor y ahora detenido. Por otro lado, pretende dejar solo en manos de la Gerencia de Servicios Sociales la responsabilidad del caso. Nada dice el teniente fiscal de por qué en lugar de comunicar de inmediato los hechos a la Consejería de Familia lo remitió por correo postal, perdiendo un tiempo precioso que, nunca se sabe, podría haber servido para proteger mejor a Sara.
Llama la atención que el representante del Ministerio Público no aclare por qué no se profundizó más en investigar la situación de la madre. La excusa de que el padre estaba fuera de España es poco convincente sobre todo porque se podía haber investigado más el entorno de la madre, máxime cuando los vecinos de La Rondilla, donde vivía la menor, conocían perfectamente, como declararon a este periódico, el carácter agresivo de la pareja de Davinia. Llama la atención también que el fiscal rompa el llamado secreto del sumario y difunda datos en una «nota de prensa» que más bien sirven para excusar las carencias de su actuación. Alguien tendrá que investigar si la Fiscalía y otras instituciones actuaron correctamente o no. Sólo hay un hecho cierto, como denunció este periódico:tardaron 22 días y no pudieron proteger a la pequeña Sara.