Diario de Valladolid

EDITORIAL

Del escalafón de los billonarios al escalafón de la precariedad laboral

El autor constata el ranking de la riqueza mundial, en el que el dueño de Amazón ha desplazado al de Microsoft para contrastar el origen de esta riqueza, la aparición de empresas multiservicios y las crecientes bolsas de precariedad laboral

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Año tras año aparecen en todos los medios de comunicación estadísticas, ranking, clasificaciones y demás listados en los que se nos muestra a los habitantes del planeta lo billonarios que son otros, que si suben al número uno, que si salen del listado, que si están en el top ten, que si aquel repartió su fortuna entre la familia, que si el otro donó una parte para obras culturales, religiosas o fundaciones varias, y así nos van poniendo la zanahoria delante del morro con la finalidad de ilusionarnos que con el emprendimiento podemos alcanzar el sueño americano.

Solamente en el planeta hay 2.043 humanos que amasan fortunas de más de 10 dígitos y entre ellos acumulan la meritoria cifra de 7,7 Billones con B de dólares. En la última clasificación de millonetis, el dueño de Amazon ha desbancado por billete y medio al cofundador de Microsoft, una tragedia para la informática y un gran salto para el comercio a destajo.

La primera pregunta que nos hacemos es ¿como es posible tanta transparencia entre la gente ultramillonaria y en España para que un juez pueda conocer las cuentas de cualquier empresa pueden pasar años? La respuesta es sencilla, es diferente la presencia de un periodista afín a intereses económicos, salvando paraísos fiscales, que la de un inspector de hacienda de cualquier país medianamente civilizado.

Entre las dedicaciones de estos magnates del taco gordo de billetes se encuentra la informática, el comercio en todas sus versiones, las inversiones y finanzas, la telefonía, las redes sociales, el sector energético, el juego y la alimentación. Dentro de esta élite no observamos a un par de sectores estratégicos y que amasan grandes fortunas a diario, estos son el farmacéutico y las petroleras, quizás por esa timidez que dan las pócimas supersecretas y los barriles brent teñidos de negro.

Buscando por internet cuales de estas macro fortunas y su conglomerado de empresas tienen mayor o menor calidad en el empleo entre sus trabajadores, la respuesta es cero al cociente, no existe ninguna revista de postín, ni informe de fundaciones de reputado prestigio que trate estos temas.

Ni una palabra de temporalidad, parcialidad, nivel retributivo de las empresas que manejan las grandes fortunas. Sería más que interesante poder comparar el puesto de riqueza en billetes contantes y sonantes con los porcentajes de sus empresas que marcan la calidad en el empleo – contratos indefinidos y temporales, tiempos completos o parciales de las jornadas, igualdad, prevención de riesgos laborales -.

Imagínense poder otorgar medallas a los más billonarios del planeta en una ceremonia anual organizada por los ángeles inversores del capital riesgo, en la cual y como premios honoríficos al mérito del trabajo se entreguen al que mayor temporalidad tiene entre sus trabajadores, al que mayor siniestralidad ha ocasionado, al que mayores sanciones ha tenido de la inspección de trabajo, al que más usa a menores en la fabricación de sus productos y al que menos salario paga.

De esta manera todos podíamos comprobar de qué lomo están saliendo los centavos o céntimos que van a parar a los mismos bolsillos. Con esta información los clientes de las máquinas de hacer de dinero, podíamos establecer un criterio a la hora de decidir nuestras compras. Pero para esto también deberíamos conocer cuáles son los nombres de todas las empresas donde los ricachones del escalafón tienen sus tentáculos.

Lo que si se encuentra con bastante facilidad en cuanto a la calidad en el empleo es el escalafón de países. Hay España sí que da la talla, subcampeona en temporalidad, el segundo país con más tasa de paro, medalla de plata en cuanto a trabajadores a tiempo parcial que desean trabajar más horas y de nuevo distintivo de plata en el paro entre los jóvenes menores de 25 años, menos mal que España va bien.

No estaría de más que existiera un escalafón de subcontratación de la subcontratación de los trabajos de las grandes empresas, y pudiéramos conocer en que porcentaje las empresas matrices realizan el total de su producto, sin acudir a contratos mercantiles con empresas que trabajan prácticamente en exclusiva para ellas y a su vez estas contratan parte de esos servicios con otras subempresas o en último caso con los llamados en la actualidad freelancer que no es más que el autónomo de toda la vida. Y como no cada escalón que bajamos en el entramado de la contratación de servicios, la calidad en el empleo baja y hay alguien que vuelve a tener un taco más de billetes para poder disputar el escalafón de los billonarios.

Como la cuestión se está complicando y cada vez es mayor la respuesta social a estas condiciones de trabajo, los arquitectos empresariales están poniendo en marcha nuevas formas de empresas amparados en las normativas laborales diseñadas por los liberales que campan por el planeta y de forma muy especial en la vieja Europa. Así empresas multiservicios y plataformas digitales están apareciendo para, una vez más, conseguir degradar aún más el trabajo y poder meter otro puñado de monedas a la cuenta de los de siempre. Este tipo de empresas que se etiquetan como «solventadores de problemas empresariales» piden, después de arrasar los convenios colectivos sectoriales, que se cree una normativa propia para poder seguir dando estos multiservicios a un coste laboral menor.

Otro entretenimiento que en estos últimos años estamos teniendo en nuestro país es el escalafón de los deudores con la hacienda pública. Caras conocidas de la televisión críticos de todo su entorno, deportistas ultrafamosos con asesores criados en la más prestigiosas universidades privadas, empresarios chip venidos a menos, todos ellos deben cantidades astronómicas las cuales cualquiera de los curritos de a pie seriamos incapaces de reunir en varias vidas laborales. Que si negociaciones con la inspección de hacienda, que si la interpretación de la norma debe ser más amplia, que si yo no se nada y solo firmo pero me llevo el dinero, que si pago por adelantando antes de ir al juzgado, cuestiones que al resto nos solucionan aplicándonos las cantidades en la siguiente declaración más el interés legal del dinero o como los bancos, en doce cómodas cuotas gastos de gestión aparte.

La visión de la realidad debe ser incondicional y más en la época de la información prácticamente en directo, debemos conocer la trastienda de todos estos sacos de dinero andantes para decidir nuestras opciones y poder cambiar al mundo de base por una más solidaria y justa.

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