Careas de proximidad
LA COMISIÓN de investigación sobre nuestras Cajas de Ahorro, pulidas sin remisión a un posible rescate, comienza su andadura citando a los técnicos de las entidades, antes de proceder a la comparecencia de los gestores políticos, nombrados a capricho de los gobernantes. Porque la pesquisa no debiera limitarse a la actuación de los consejeros del tronco político, sindical o empresarial. Tampoco debe apartar la vista de sus posibles abusos, porque la consecuencia de su paso fue el erial y la devastación, apropiados como saldo por entidades vecinas voraces o en el caso más gordo, por una pequeña caja andaluza de gestión avispada.
En el día en que Blesa se despidió de este mundo metiéndose un tiro en el pecho, no es posible olvidar el anuncio de Javier Izquierdo, al anticipar que esta comisión iba a investigar también si en las nuestras hubo manejo de tarjetas negras o pardas y cuál fue el proceder de cada uno. Curioso que toda la discusión previa se limitara a quién la presidía. Tanto Mitadiel como Fernández parecen conductores idóneos, porque no están concernidos por la balumba catastrófica del ahorro. Sin embargo, se echa en falta un examen de idoneidad a los integrantes de la comisión, que descartara cualquier operación ventajista con las entidades cuya gestión van a examinar. Por ejemplo, si alguien se hizo con un chalé de saldo, procedente del parque inmobiliario de las entidades de ahorro.
Sugiero a Mitadiel que esa sea la primera interrogación a los comisionados, antes de pasar al examen de técnicos y responsables políticos. Para depurar el órgano vigilante y no incurrir en más descrédito de las comisiones parlamentarias. No vaya a ser que alguno de los careas ande tentado de distraer la mirada en vez de indagar. Como aquella ruina catastrófica lo salpica todo, nuestro director Pablo R Lago desvela la gresca de fundaciones desatada en Botines, donde la derivada España Duero con su tiesura y un lujoso piano bar nocturno pretende desalojar a la matriz Monteleón, después de haber intentado sin éxito engullirla.