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SE LE HA VUELTO ver por León tras el abandono de la política que el mismo anunció en las redes sociales coincidiendo con el desalojo de Pedro Sánchez de Ferraz. Pero ha regresado Pedro Sánchez y él con él. A la política y a la ejecutiva federal, con cargo y salario. Es él, Ibán García del Blanco, típico caso de político vocacional, siempre que se esté remunerado y asalariado.

Tras muchos meses de ausencia voluntaria ha vuelto a dejarse caer y ver por León con la innegable intención de buscar una alternativa a Tino Rodríguez, a quien él ayudó a aupar a la jefatura del PSOEleonés por mandato humano, no divino, del entonces secretario federal de Organización, Óscar López, conocido por el eterno Renacido. Pueden pasar tsunamis de uno u otro bando que el siempre queda en pie y amarrado a un cargo remunerado. Ibán y Tino hace tiempo que se odian estrechamente.

Ahora Ibán le ha prometido a Sánchez y a Tudanca encontrar un monigote al que poner al frente del PP leonés para manejarlo él desde Ferraz. El primer intento, con el afamado ex diputado y ex desconocido DiegoMoreno, naufragó antes de zarpar. En cualquier caso, lo va a tener difícil, pues el predicamento en García del Blanco en León tiene menos crédito que las acciones del Popular después de que entre él y su amigo Paco Fernández, Raquetas, ocasionaran una crisis al socialismo leonés hace ya seis años de la que todavía se resiente. De momento le ha encontrado hueco en la futura ejecutiva de Tudanca al actual secretario de Organización, Óscar Álvarez, acuciado por un presunto escándalo en las cuentas del PSOE leonés que amenaza, latente, con estallar en cualquier momento.