La apertura del diálogo, la mejor noticia sobre Nissan
DESPUÉS del bloqueo sufrido en el proceso de negociación sobre el futuro de Nissan, ayer se produjo la mejor noticia posible. Las negociaciones se han retomado y se abre por tanto la puerta a una solución pactada para garantizar la continuidad de la actividad de la firma automovilística en Ávila, esencial para la economía de esa provincia y para toda la Comunidad.
Castilla y León debe felicitarse por lo sucedido ayer en Ávila, donde se calificó la reunión entre los representantes de los trabajadores y de la empresa como primer día de negociación real. La tensión había llegado a su máximo exponente tras volverse a poner sobre la mesa una fecha de cierre para la factoría si se mantenía el bloqueo de la negociación, pero al final los llamamientos al diálogo y a la búsqueda del entendimiento han tenido efecto. Las desavenencias se mantienen y el acuerdo no será fácil, pocos lo son el ámbito laboral cuando se está hablando del futuro de trabajadores, pero lo esencial es que una fábrica que se había dado por cerrada ahora tiene posibilidades reales de mantenerse activa, aunque con una reorientación en el ámbito de la producción y del empleo. Lo positivo a día de hoy es que ambas partes quieren el diálogo. Parece que ha quedado claro que sustituir las conversaciones por puñetazos sobre la mesa no supone más que añadir impedimentos al objetivo final del acuerdo.
Los planes de la empresa para mantener la actividad en Nissan marcan un periodo de transición para adaptar la producción y para la formación de los trabajadores, lo que supone que una buena parte de la plantilla deberá abandonar temporalmente su centro de trabajo para formarse en otras plantas de la Alianza Nissan-Renault, concretamente en Valladolid.
Estos traslados se producirían sobre todo a partir del año 2020 y la fábrica de Ávila no volvería a contar con la plantilla actual hasta el año 2024. Y para entonces ya será de un número inferior al de 470 trabajadores con que cuenta ahora, puesto que la empresa no quiere reponer las bajas que se vayan produciendo.
Habrá por tanto, una pérdida de empleo que los sindicatos intentarán reducir al máximo. Esa es su labor al igual que la de la empresa es conseguir unos costes que garanticen la productividad y rentabilidad de la factoría, que a la postre es la única posibilidad de mantener la actividad.
Esto es lo más relevante para Castilla y León y para Ávila, que haya actividad, porque perder un centro productivo tan importante sería un auténtico desastre. Hoy, afortunadamente, hay esperanza gracias a la reapertura de un diálogo que la Comunidad ya ha demostrado sobradamente que es el mejor camino para conseguir avances en todos los ámbitos. Y para casos como este está el SERLA, que ha mediado en Nissan y es fruto precisamente del diálogo social que lo creó para esa función.