Proyectos importantes a revisar antes de eliminar
VARIOS AYUNTAMIENTOS DE Castilla y León ven el Ministerio de Hacienda de Cristóbal Montoro les niega el acceso a fondos europeos de desarrollo. La razón no es otra que no alcanzar la puntuación necesaria para lograr las millonarias ayudas.
Hasta diez ayuntamientos de la Comunidad habían presentado sus ideas y proyectos a estos fondos Feder, que conviene no olvidar vienen de Europa y el ministerio de Montoro sólo administra y reparte, con el objetivo de llevarse un pellizco de ese dinero. Una ayuda con la que buscaban lograr que sus ciudades sean «más inteligentes y accesibles, más verdes y limpias, más eficaces y más sostenibles».
Competían entre sí por conseguir la cuantía que le correspondía a Castilla y León en la segunda convocatoria de los proyectos Dusi (estrategias de desarrollo urbano sostenible e integrado). Entre las diez localidades habían presentado proyectos para su cofinaniación, pero sólo una ciudad resultó seleccionada por el Ministerio de Hacienda: León.
El resto –Ávila, Burgos, Aranda de Duero, Miranda de Ebro, Santa Marta de Tormes (Salamanca), Ólvega (Soria), Valladolid y Medina del Campo– no lograron la puntuación exigida. Una resolución que se supo ayer, a través de la convocatoria del Boletín Oficial del Estado.
Castilla y León se convierte en la octava autonomía que más fondos recibirá, aunque la cuantía que llegará a la Comunidad nada tiene que ver con las cifras de Andalucía, por citar sólo un ejemplo. De hecho, la Comunidad se encuentra entre las que menos dinero recibe para este tipo de proyectos de manos del Ministerio de Hacienda.
El proyecto seleccionado en Castilla y León se suma a los otros tres ya aprobados en la primera convocatoria de octubre pasado.
Nadie ponen en duda, y tampoco se pretende desde estas páginas, los criterios para acceder a este dinero. Y, desde luego, conviene valorar como se merece el hecho de que León haya sido capaz de sacar adelante el suyo. Pero, dicho esto, no es posible que para proyectos tan importantes para las ciudades, éstas tengan que enterarse a través del BOE o, lo que es peor, de terceros que les ha sido denegado.
Lo más lógico y lo que debería hacerse desde el Ministerio es alertar a los ayuntamientos de los posibles fallos, sobre todo cuando se trata de un asunto de puntuación. El dinero que Hacienda reparte procede de Europa y o se dedica a ese tipo de proyectos o se pierde. Es necesario, por no decir obligado, dar opción a las administraciones que buscan el poder captar al menos algo de ese Feder a que puedan corregir sus posibles fallos y errores.
Antes que eliminar de un plumazo estos importantes proyectos, el ministerio está obligado a permitir que se revisen y corrijan.