Diario de Valladolid

Creado:

Actualizado:

AUNQUE el cortejo socialista de Susana Díaz taconeara por Palencia, Brañuelas y Camponaraya durante el fin de semana del frío, parece urgente volver la mirada hacia los asuntos que alivian o lastran la vida de la gente. Y de paso, invitar a los políticos a que releguen la greña partidaria para ocuparse de la gestión de los problemas, porque ya durando demasiado ese bucle. Así que conviene ir advirtiendo a los danzantes de que primero se aclaren y decanten sus propuestas y luego nos digan.

Porque de lo contrario, estarán orillando los asuntos que de verdad afectan a la vida de la gente, como los manejos con el precio de la luz. Que ese calambre sí que importa y se hace notar. Sobre todo, en León y Palencia, donde además de hacer un frío de mil demonios, tenemos las minas clausuradas por los negociantes de la energía. En ese mundo de manejos turbios y perversos, estaba cantado que el carbón de importación, en cuanto desalojara del consumo térmico al nacional, iba a disparar su precio, y esto ya ha sucedido. Otro tanto ocurre con el gas argelino, que fue la invocación del pimpollo Nadal, al recetarnos una subida de cien euros en la factura de la luz.

Porque, por mucho que se empeñen, el eléctrico no es un mercado: crece sobre un desembolso público considerable en sus fases iniciales y cuando se rebajan sus expectativas de ganancia, reclama compensaciones por la vía de las tarifas. También aumenta sus precios al ritmo del consumo, hasta llegar a suponer una derrama sangrante tanto para la competitividad de las empresas como para la tranquilidad de los particulares. Y mientras, el ministerio de Industria y Energía del pimpollo Nadal, cuyo objetivo debería ser abaratar el coste de la electricidad hasta acompasarlo con los precios que pagan el resto de los europeos (en torno a un treinta por ciento más bajos), se limita a invocar nuevas subidas. Tampoco parece casualidad que la etapa reformista de Rajoy con su mayoría absoluta se limitara en lo energético a la chapuza volátil puesta en marcha en diciembre de 2013 por el segundo de Soria y gemelo del pimpollo.

tracking