EDITORIAL

Acierto y rapidez en la defensa del lechazo

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EL sello Tierra de Sabor identifica los productos de Castilla y León, una distinción cuyo valor está en la calidad que distingue a los alimentos de la Comunidad. Por eso es objeto de deseo por quienes quieren introducir sus productos en el mercado español y hay quienes no han dudado en recurrir a su uso fraudulento para conseguir un incremento de las ventas o un aumento del precio al amparo de un engaño. Hasta hace poco, eso quedaba impune, pero con la reciente modificación del reglamento de Tierra de Sabor ahora es posible aplicar sanciones. Sin embargo, siempre quedan resquicios por aprovechar a quienes buscan utilizar un sello que no les corresponde. Uno de ellos tiene como víctima el lechazo de Castilla y León, tal y como han denunciado los productores. Lechazos de otros países están llegando a los mataderos de Castilla y León para salir de allí con un sello que no les corresponde, porque las reses no son de aquí.

Tras la denuncia de los ganaderos de la Comunidad, la Junta de Castilla y León ha reaccionado con agilidad y acierto, además de con oportunidad, dado que el problema se produce en el momento en que se dan las mayores ventas, la campaña navideña. La Consejería de Agricultura y Ganadería ha decidido que el sello de Tierra de Sabor solo pueda ser colocado en los lechazos que tienen su origen en Castilla y León, con lo que no vale solo el sacrificio en un matadero de la Comunidad.

Una decisión muy correcta que no debe entenderse como proteccionista frente a las importaciones. Los lechazos podrán seguir llegando de cualquier país sin traba alguna y podrán seguir utilizando los mataderos castellanos y leoneses para salir al mercado. Lo que se defiende es la labor de los ganaderos de la Comunidad y la transparencia en la información al consumidor. Si lo primero es importante, lo segundo mucho más. En primer lugar por los derechos de los consumidores, a los que no se les puede dar gato por liebre. El comprador tiene derecho a saber de donde procede el alimento que compra sin trampa alguna. La trazabilidad es una exigencia cada vez mayor. Y, en segundo lugar, porque la lógica decepción del consumidor que cree comprar un producto y se lleva otro puede incidir negativa e injustamente en el prestigio de los productos castellanos y leoneses.

Hay que insistir en el acierto de la medida en relación al lechazo y en la necesidad de que se eliminen problemas similares en cualquier aspecto relacionado con el sello Tierra de Sabor, pero ahora es necesario que se apliquen también los controles necesarios para evitar cualquier tipo de fraude, porque la modificación de la norma por sí sola no va impedir los intentos de aprovechamiento indebido del sello de calidad castellano y leonés.