Un erial
HABEMUS ABSTENCIÓN. Los socialistas acaban de deshojar la rosa y el último pétalo, porque ya no le quedaban más de lo marchita que la tienen, les dio el sí quiero.Un sí quiero a Rajoy y al PP, «por el bien de la gobernabilidad»... de la andaluza Susana Díaz.
No se engañen que a los socialistas, como al resto, que en esto de ir a lo suyo son iguales los del bipartidismo que aquellos que llegaron supuestamente para romperlo, lo de la gobernabilidad, la estabilidad y el desbloqueo de la situación les importa más bien poco o nada.
Lo que ha primado, y aún lo sigue haciendo, es el interés personal de cada cual. Las convicciones políticas y morales, esas de las que tanto se presume ahora, no son más que la excusa perfecta de cada uno para que los ciudadanos se crean que están pensando en ellos.
Pero no solo la andaluza mira por lo suyo. A ella le interesa perder tiempo –ni que fueran ganando– para llegar después en loor de multitudes. Pero aquí todos juegan sus cartas y sus bazas mirando de reojo su patio particular.
El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, sin ir más lejos necesita defender con vehemencia el ‘no es no’a Rajoy y al PP no vaya a ser que estos de Podemos en el Ayuntamiento, donde reinan aunque no gobiernan, le quiten sus votos y le dejen compuesto y sin Alcaldía. Y le ha salido bien porque los de Valladolid que comandan los Chávez, Charo y Carlos Eduardo, son los únicos de todo el país que no han abierto la boca para criticar a los socialistas y su ‘apoyo’ a Mariano Rajoy.
Eso por no hablar del uso torticero que se está haciendo de los militantes, sobre todo por parte de aquellos que defiende el ‘no es no’ con vehemencia. Resulta que esos militantes, a los que por otra parte nadie ha consultado ni van a hacerlo en un tiempo, sí avalan a Luis Tudanca y lo que defiende, ahora una «abstención técnica», el ‘no es no’ ya es historia, pero no refrendan a aquellos miembros del comité federal, que acaban de dejarlo en franca minoría y en evidencia y a los que esos militantes eligieron el mismo día y en el mismo congreso autonómico que a Tudanca.
No, si va a resulta que Tudanca es ahora el Anthony Blake de la política y es capaz de leer la mente de los militantes. Lo que no ve es que el PSOE de Castilla y León va camino de convertirse no en un solar, sino en un erial. Si es que no lo es ya.