Nada por aquí, nada por allá
ANDAN tranquilos estos del Partido Popular con el nuevo giro de los de Ciudadanos. Ahora ya no los ven con rabo y cuernos cual belcebú porque se han acercado a ellos, como si alguna vez se hubieran separado, y eso les tranquiliza. Lo que no sabe, o sí lo sabe y no lo verbaliza, que Jesús Julio Carnero como buen político sabe más por lo que calla que por lo que dice, es que a los de naranja lo que realmente les pone, y no precisamente rojos, es el poder.
Que el PSOE les necesita en Andalucía, pues ahí están dándolo todo. Ah, pero que son los ‘populares’ los que requieren de sus servicios, sin problema; corren raudos y veloces a rescatar al PP en la Junta y los ayuntamientos de Burgos, León, Salamanca y la Diputación de Valladolid, por citar solo algunos ejemplos. Estos de Ciudadanos son los camaleones de la política. Eso sí, siempre que sea el poder con quien se tengan que mimetizar.
No hace ni seis meses su gran líder, que es un maestro en dar lecciones, se sentaba con Pedro Sánchez y se erigía en poco menos que en el salvador del país, con un pacto que solo buscaba sillones, perdón gobernar, e imponer una minoría a la mayoría. Ahora no ha tardado ni un mes en jurarle amor a su defenestrado Rajoy para pillar sitio, otra vez sillones, perdón pluralidad, en la Mesa del Congreso. Y todo en aras de ese ejercicio de responsabilidad con el que estos de naranja lo visten todo. ¡Qué sería de este país de irresponsables de no ser por Ciudadanos! Que tengan cuidado que en esto de la política, como le dijo Adolfo Suárez a Felipe González, cuando uno cree que todo gira en torno suyo el siguiente paso es girar en el vacío. Justo hacia donde la estrategia del PP está precipitando a la formación naranja.
Claro que para vacío, vacío el que deja otro ministro, ministra en este caso, en su balance de autovías de la Comunidad. Llegó la hoy presidenta del Congreso por la gracia de Rivera y los suyos al Ministerio de Fomento hace más de cuatro años con la Valladolid-León y la autovía del Duero paralizadas y las deja como se las encontró, en la nada más absoluta. Mucha palabra, mucho compromiso y mucho cargar contra los antecesores para al final acabar con el mismo vacío de obras como balance final.
Los titulares de Fomento, del PP y del PSOE, asturianos y gallegos, son los Juan Tamariz de la A-60 y la A-11. Nada por aquí, nada por allá.