Harrison Ford, en Cándido y de paseo por Segovia
SEGOVIA y por añadidura Castilla y León recibió ayer la visita de una de las figuras de mayor relumbrón de Hollywood. Harrison Ford y su mujer, la también actriz Calista Flockhart, se pasearon por las calles de la capital del acueducto y, como no podía ser de otra manera, a la hora de comer hicieron parada y fonda en el restaurante Cándido. Allí, donde se les preparó el salón del torreón, el matrimonio de actores vivió el trinchado del cochinillo que después degustaron.
Lo que, según explican, les trajo a la capital segoviana no fue degustar sus manjares culinarios y gastronómicos, que también, sino disfrutar de la ciudad, de sus calles, de sus monumentos y, sobre todo, del acueducto. De hecho, uno de los anhelos de Harrison Ford a lo largo de su vida, que aún no había satisfecho, era estar a los pies de la magnífica construcción y poder observarla en todo su esplendor.
Un sueño del actor estadounidense que ayer hizo realidad, acompañado de su mujer.
Además del cochinillos ambos actores degustaron un buen jamón ibérico y una ensalada, en un almuerzo que no se prolongó en demasía porque lo que la pareja de actores quería degustar aún más eran las maravillas monumentales y los rincones que ofrece Segovia a todos sus visitantes.
Si dudas, una visita que en Cándido, pese a estar tan acostumbrados a recibir a un sinfín de personalidades ilustres, guardarán en un rincón especial. Y lo mismo harán aquellos segovianos que les hayan podido ver por sus calles.