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EL TIEMPO y el desenlace judicial de los tres casos de presunta corrupción en los que estaría implicada la Junta -Perla Negra, Portillo y eólicas- dirán si fue acertada o no la sorprendente y urgente comparecencia del presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, ante los medios para matizar y discrepar de las contundentes declaraciones judiciales de su delegado en Valladolid, Pablo Trillo.

Trillo fue vicepresidente de la ADE, la propietaria de la empresa participada que autorizó comprar la ‘Perla Negra’; ese cuestionado macroedificio oscuro cuya operación avala Herrera y sobre el que Hacienda apunta sobrecostes que elevan su precio real por encima de los 52 millones oficiales.

Trillo intenta salvar su posición y evitar su imputación ante un juez estricto que le acosó a preguntas. Revela al instructor sus confidencias con Herrera como reflejo de su amortizada carrera política. El jubilado y ex delegado de Gesturcal (la sociedad que tomó la decisión), Jesús Carlón, tildó la operación como «el mayor pelotazo dado en esta región en democracia» Trillo calificó el precio de disparatado y dejó claro, como no podía ser de otra forma, que el consejero Tomás Villanueva era el que ordenaba. Era el presidente de la ADE y ejercía como tal.

El delegado de la Junta fue un pepito grillo en el consejo de Ade Parques, la sociedad sucesora de Gesturcal. Desconozco si se opuso formalmente a la compra del edificio, pero tengo acreditado documentalmente que cuestionó la adquisición de terrenos en Portillo (Valladolid) para suelo industrial, el otro caso investigado por el juez.

Esa sociedad pública, absorbida por la ADE, fue a la quiebra por una pésima gestión de la cúpula de Economía y con el conocimiento de altos cargos que hoy están en la consejería de Pilar del Olmo, quien tenía responsabilidades en la compra de patrimonio.

Herrera eludió este martes hablar de Portillo y del fondo de la trama de las eólicas. Ahí no se mojó.

Es muy probable que en aquella charla confidencial con Trillo hablaran del polígono. Al presidente de la Junta no se le puede negar que da la cara por los suyos. Como dice el portavoz de Ciudadanos ha vinculado su futuro político con la resolución del caso de la Perla Negra. Se le ve más seguro hablando del edificio de Arroyo que de Portillo o de las eólicas. Su error está en minusvalorar a las Cortes con el argumento de la investigación de judicial. ¿Por qué sí vale hablar de esos casos ante los medios de comunicación y no ante el Parlamento?