Buen dato que es obligado estabilizar
BUEN DATO SIN paliativos. Así es como hay que calificar el fuerte descenso del paro en el mes de mayo, lo que lo deja como el mejor dato absoluto desde hace cinco años y, en lo que a los últimos treinta días se refiere, la mayor bajada de la cifra de parados desde 2009.
Esos son los datos que acaban de hacerse públicos y hay que valorarlos como lo que realmente son, cifras para la esperanza.Sobre todo para la de aquellos que hasta ahora contaban los días sin la posibilidad de volver a incorporarse a un mercado laboral que los había expulsado casi sin solución de continuidad.
Dicho esto no conviene que nadie lance las campanas al vuelo y piense que todo el trabajo está ya hecho. Al contrario, lo que ahora se ha conseguido, este fuerte descenso en el número de castellanos y leoneses que dejaron de engrosar las listas del paro, no servirá de nada y no pasará de ser un efímero y frío dato de no consolidarse. A eso es a lo que tienen que dedicar su labor las administraciones. Ahí es hacia donde deben dirigir sus políticas.
Es obligado poner en marcha herramientas que permitan que quienes ahora acaban de lograr un empleo tengan al menos la esperanza de que éste no va a ser flor de un día y que pueden aspirar a consolidarse en su trabajo.
Porque un análisis pormenorizado de las buenas cifras del paro que arroja el último mes evidencia que la práctica totalidad de los contratos que se llevan a cabo son temporales, cuando no por horas o semanas. Eso es lo que permite la reforma laboral y contra esa precarización deben luchar las políticas.
Castilla y León cuenta con una envidiable herramienta, la del Diálogo Social, que es verdad no es la panacea, pero que sí debe ser el impulsor y desde donde partan muchas de estas necesarias políticas de fomento del empleo.
Junta, sindicatos y patronal tienen que ir de la mano en esta tarea y arrastrar hacia ella al conjunto del resto de fuerzas políticas que conforman el arco parlamentario de Castilla y León.
El mes de mayo, como ya ha sucedido con otros periodos, no puede ser un espejismo y esa fuerte bajada de castellanos y leoneses en la cola del paro tiene que representar el punto de partida hacia la verdadera recuperación. Esa que se hace sentir en las familias y no solo en las grandes números. Solo eso permitirá hablarse con certeza de final de la crisis.
De no ser así se estará ante otro grave problema, ya señalado por los sindicatos y por el propio Consejo Económico y Social (CES), el de la precarización del empleo.
El descenso del paro es la mejor noticia que puede darse, pero se hace necesario trabajar para que sea continuado con empleo indefinido y de larga duración.