Diario de Valladolid

Creado:

Actualizado:

LA FORMACIÓN de capital humano es uno de los factores determinantes para ganar competitividad y, en consecuencia, un mayor desarrollo. Lo decían esta misma semana en Valladolid el jefe del Ejecutivo autonómico, Juan Vicente Herrera, y el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, en el Foro sobre Formación Profesional celebrado en la sede de las Cortes. Dos días después, el viernes, la Consejería de Educación presentaba el Plan de FP, que pretende que los estudiantes consideren estos estudios itinerarios de éxito.

Y es que la Formación Profesional representa una buena vía para combatir el abandono escolar temprano, que en Castilla y León todavía se encuentra por encima de la tasa mínima que recomienda la Unión Europea. El objetivo marcado por la UE para 2020 es que el porcentaje de jóvenes que abandonan los estudios una vez terminada la ESO no supere el 15%. En la Comunidad, el 16,9% de los jóvenes termina su formación en esta etapa: ni cursa Bachillerato, ni un Grado Medio de Formación Profesional (los niveles mínimos necesarios, según la OCDE, para afrontar con garantías la inserción laboral), ni ningún otro tipo de formación.

No se trata de un mal dato si se tiene en cuenta que solo tres autonomías cumplen en la actualidad el objetivo europeo y que Castilla y León es la quinta comunidad con menor tasa de abandono escolar temprano. Además, está tres puntos por debajo de la media española, y se encuentra muy alejada de los niveles de Andalucía (a siete puntos) y de Baleares (a diez).

El primer trimestre del año rompió la tendencia a la baja que venía encadenando Castilla y León cuatro años consecutivos, una tónica que también han experimentado otras seis autonomías. No es algo preocupante si no se consolida y será conveniente analizarlo a final de año antes de sacar conclusiones. En todo caso, el abandono escolar temprano se encuentra ya muy alejado del récord que batió en 2011, cuando superó el 27,5% y Castilla y León anotaba un peor resultado que el promedio nacional.

Las razones que llevaron a muchos jóvenes a dejar los estudios antes de la crisis, con el auge, sobre todo, de la construcción, hace tiempo que quedaron atrás. Lo que hace falta es que el ligero repunte de la economía no mueva otra vez a muchos estudiantes a buscar la vía fácil de un trabajo con escasa cualificación.

La formación, bien sea en la FP o en estudios universitarios, es la mejor garantía para mejorar en el futuro. Tanto para el individuo como para el conjunto de la sociedad. Poner las mimbres adecuadas para que esta formación garantice un empleo es una tarea en la que deben emplearse a fondo las administraciones.

tracking