Discrepar es vida
SERÁ la edad, la coyuntura política general, la del partido, el desencanto de la militancia, el abandono de la monotonía… Será por no ser menos que otros, que Hacienda somos todos y por lo tanto nadie… Será por lo que sea, pero el caso es que el presidente de la Junta de Castilla y León le ha plantado cara, con cortesía, al ministro Montoro.
Eso sí, dentro de la rebelión regional general frente al Estado en asuntos de ajustes, Herrera ha precisado en su mensaje que su oposición de determinados recortes o imposibilidad de disponibilidad económica la hará de acuerdo con la ley, con argumentos políticos y jurídicos. La revisión del objetivo de déficit público obliga a ajustes, y el líder popular en la región alude a la equidad y la justicia para lograr un pacto que evite el enfrentamiento.
Y aunque muchos de los motivos de la queja, firme, mitigan la aparente solidez en los principios en los que dice fundarse su descontento (pues por equidad y justicia se podía haber quejado hace tiempo en otros asuntos simbólicamente más potentes), la discrepancia, no forzada ni simulada, ofrece una visión de sana frescura en los modos de hacer política, de gestionar lo público.
Uno de los defectos del sistema autonómico, no generado tanto por la propia división territorial, ni por la existencia de estamentos de poder intermedios entre el ciudadano y la estructura básica donde habita la soberanía popular, es el de estar sujeto a la disciplina de partido bajo unas normas evidentemente no escritas ni tampoco plasmadas en votaciones.
La posibilidad de crítica, no sólo como planteamiento teórico dialéctico, sino como ejercicio consciente de una discrepancia que implica al sustrato ético de los actos (decidir lo mejor, en cuanto justo), y la toma de posiciones, por medios legales, enfrentadas a una imposición ajena, por mucho que se compartan siglas, eslóganes y programas, es uno de los mejores termómetros de la salud de una democracia, que ha de tender, siempre, a favorecer la existencia de ciudadanos libres e independientes. Vivos.