Menos cancelaciones en los quirófanos
DURANTE el pasado año, tuvieron que suspenderse en los hospitales públicos de Castilla yLeón un total de 5.340 intervenciones programadas por problemas de última hora en los quirófanos. Para evitar o, al menos reducir, estas cancelaciones, e incrementar la seguridad, la Consejería de Sanidad va a extender el listado de verificación quirúrgica, conocido como check-list, que han comenzado a utilizar algunos servicios hospitalarios.
Se trata de una herramienta similar a los sistemas que utilizan los pilotos de aviones cuando tienen que realizar maniobras de riesgo, y que hace unos meses fue premiado en el Complejo Hospitalario de León por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Ahora se generalizará en los 14 hospitales de Sacyl, que el pasado año realizaron 191.228 intervenciones quirúrgicas, de las que 5.342 tuvieron que ser suspendidas por diferentes causas. Las cancelaciones supusieron el 2,8% de todas las programadas en la red pública sanitaria.
Este listado de verificación previo a las operaciones, que promueve la Organización Mundial de la Salud (OMS), tiene como objetivo de asegurar que se cumplen todos los protocolos para evitar poner en riesgo al paciente que entra en el quirófano. Además, ayuda a evitar que las intervenciones se tengan que suspender.
El procedimiento de chequeo se desarrolla en tres momentos de la intervención quirúrgica. A la entrada a la sala de operaciones, el personal sanitario confirma la identidad del paciente, si ha dado su consentimiento a la operación, si padece algún tipo de alergia o o si el instrumentar quirúrgico y la anestesia están preparados.
Antes de que se practique la incisión, en una pausa, el check-list pide que se confirme que todo el equipo está preparado y obliga a que cirujano, anestesiólogo y enfermera confirmen verbalmente la identidad del paciente, el lugar de la intervención, el procedimiento, la posición y el sondaje. El anestesiólogo vuelve a comprobar que el paciente no presenta ninguna peculiaridad y se revisa de nuevo la la esterilidad del instrumental. En la tercera fase, antes de que el paciente abandone el quirófano se cuentan las compresas y el instrumental utilizado y se revisa la medicación prevista para evitar trombos.
Este nuevo sistema de chequeo resulta tan exhaustivo que sin duda incrementará la seguridad en las intervenciones quirúrgicas y ayudará a evitar las cancelaciones. Lo importante es que se generalice cuanto antes en todos los centros hospitalarios.