Diario de Valladolid

LAS RECETAS DE MIGUEL ÁNGEL SANZ

Receta de salmón con salsa de cebolla y bacón ahumado

Un superalimento y muy versátil a nivel gastronómico. Hoy les proponemos una forma de preparar el salmón muy de los países del norte de Europa y combinaremos la suavidad y jugosidad del salmón con una salsa poderosa elaborada a partir de cebolla pochada y bacón.

Salmón con salsa de cebolla y bacón ahumado

Salmón con salsa de cebolla y bacón ahumado

Publicado por
MIGUEL ÁNGEL SANZ
Valladolid

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INGEDIENTES

  • 800 gr de lomo de salmón
  • 3 cebollas
  • 150 gramos de tiras de bacón ahumado
  • 200 ml de nata para cocinar.
  • 100 ml de caldo de pescado suave
  • 20 ml aceite de oliva virgen extra.
  • Un puñado de hojas de espinaca.
  • Zumo de ½ limón
  • ½ cucharada de mostaza Dijon
  • Sal
  • Pimienta negra

A TENER EN CUENTA 

  • Tiempo total de preparación: 10 minutos
  • Tiempo de cocinado: 45 minutos
  • Raciones: 4
  • Tipología de receta: pescado
  • Coste: 20 €

El salmón habita principalmente en las aguas frías del hemisferio norte y es un pez migratorio. Nace en ríos de agua dulce, pasa en ellos sus primeros meses de vida y después emprende un largo viaje hacia el mar, donde crecen y alcanzan la madurez. Cuando llega el momento de reproducirse, regresa al mismo río en el que nació para desovar, recorriendo a veces miles de kilómetros. Se cree que estos peces utilizan una combinación de memoria olfativa, percepción de los campos magnéticos terrestres y orientación visual para completar estas fascinantes migraciones. Durante el viaje de regreso a los ríos, los salmones deben superar numerosos obstáculos naturales, incluyendo rápidos, cascadas y fuertes corrientes.

Una joya a nivel nutricional

El salmón está considerado uno de los alimentos más saludables que pueden incorporarse a una dieta equilibrada. Su riqueza nutricional lo convierte en un producto especialmente recomendable. Aporta proteínas completas que contienen todos los aminoácidos esenciales necesarios para el mantenimiento y reparación de tejidos. Una ración de aproximadamente 150 gramos puede cubrir una parte importante de las necesidades proteicas diarias de un adulto. La característica nutricional más conocida del salmón es su elevado contenido en grasas saludables omega-3, especialmente EPA y DHA. Estos ácidos grasos contribuyen al correcto funcionamiento del sistema cardiovascular y ayudan a mantener niveles adecuados de colesterol y triglicéridos. También contiene cantidades importantes de vitaminas del grupo B, especialmente B12, B6 y niacina, que intervienen en el metabolismo energético y en el funcionamiento del sistema nervioso. También aporta vitamina D, un nutriente que escasea en muchos alimentos y que resulta fundamental para la salud ósea y el sistema inmunitario. Entre los minerales presentes en el salmón destacan el fósforo, el selenio, el potasio y el magnesio. Todos ellos desempeñan funciones esenciales relacionadas con el mantenimiento de huesos, músculos y diversos procesos metabólicos.

La salsa de cebolla y bacón

Para elaborar este plato comenzaremos con la salsa de cebolla y bacón ahumado, que va a ser la que nos llevará más tiempo. Para ello, pelamos las cebollas y las cortamos en juliana fina. Ponemos un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra en una cazuela y añadimos la juliana de cebolla. Ponemos a fuego medio hasta que vemos que empieza a tomar temperatura y a chisporrotear la cebolla. En ese momento, suavizamos un poco el fuego. Movemos de vez en cuando. Es mejor no añadirle sal para que pochen y no cuezan, y así obtener un sabor mucho más profundo de la cebolla. Vamos a tener esta cebolla cocinando una media hora, para que caiga bien y se poche de forma perfecta. Una vez que haya pasado ese tiempo añadimos las tiras de bacón y cocinamos cinco minutos, moviendo de vez en cuando. Si es necesario, subimos un poco el fuego para que el beicon empiece a soltar su sabor e impregne a la cebolla. En es momento, añadimos el caldo y cocinamos a fuego medio unos 10 minutos, o hasta que veamos que ha reducido y ha perdido bastante parte de la cantidad de líquido. Añadimos la nata y la mostaza y cocinamos a fuego suave durante otros cinco minutos Hasta que tengamos una salsa un tanto densa, pero no pastosa. Podemos dejarla así o, también, podemos meter en brazo de

batidora y darle un par de golpes, no para triturar la salsa completamente sino para triturar ligeramente sólo como una cuarta parte de ella.

El remate de este plato

Una vez que tenemos la salsa, nos ponemos con el salmón. Cortamos los momos en raciones y les ponemos sal y pimienta negra al gusto. Ponemos una sartén a fuego alto, añadimos unas gotas de aceite y ponemos el salmón con el lado de la piel hacia abajo. Bajamos en ese momento un poco la intensidad del fuego y cocinamos por ese lado hasta que veamos que la franja de calor ha subido bastante por la carne del pescado, unos cinco minutos. Ponemos una gota de aceite sobre cada pieza, damos la vuelta y cocinamos por el lado de la carne 2 minutos. Exprimimos unas gotas de limón, dejamos diez segundos más y emplatamos, poniendo en la base del plato unas cucharadas de la salsa, sobre ella el salmón y añadimos unas hojitas de espinaca frescas, a las que ponemos unas gotas de aceite, pizca de sal y unas gotas de limón.

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