Diario de Valladolid

El pueblo de Valladolid con más de 200 bodegas subterráneas que todavía se pueden visitar

Mucientes, el pueblo de Valladolid con bodegas subterráneas del siglo XVI y un museo del vino excavado bajo tierra que todavía se puede visitar

El barrio de bodegas de Mucientes conserva uno de los conjuntos de cuevas vinícolas mejor preservados de Castilla y León.

El barrio de bodegas de Mucientes conserva uno de los conjuntos de cuevas vinícolas mejor preservados de Castilla y León.Mucientes.es

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En plena provincia de Valladolid, Mucientes se ha convertido en uno de los pueblos más sorprendentes para descubrir bodegas subterráneas y turismo del vino. Este municipio de la D.O. Cigales conserva más de 200 bodegas excavadas bajo tierra, cuyo origen se remonta al siglo XVI, además de la Bodega Aula de Interpretación de Mucientes, un museo del vino situado a diez metros de profundidad que todavía se puede visitar.

Hablar de Mucientes es hablar de vino. La localidad forma parte de la D.O. Cigales y ha mantenido una estrecha relación con la viticultura durante más de cinco siglos. Según explica la Oficina de Turismo de Mucientes, el municipio conserva 153 accesos a 205 bodegas subterráneas, una arquitectura excavada bajo tierra que formó parte esencial de la economía y la vida local.

El origen de este singular paisaje se remonta al siglo XVI, cuando las bodegas comenzaron a construirse fuera del casco urbano. De ahí nació el conocido Barrio de las Bodegas, especialmente el Cuarto de San Pedro, cuya referencia escrita más antigua data de 1528, según recoge la Oficina de Turismo de Mucientes.

Hoy, recorrer este entorno permite al visitante descubrir un paisaje casi intacto de respiraderos, puertas semienterradas y galerías excavadas que todavía cuentan la historia de generaciones enteras dedicadas al vino. Desde el Ayuntamiento destacan que las labores de recuperación del barrio han conseguido devolverle al conjunto «el aspecto que pudo tener en el siglo XVI» y, según la Oficina de Turismo de Mucientes, convertirlo en uno de los conjuntos de bodegas tradicionales mejor conservados de Castilla y León.

El paisaje agrícola de Mucientes refleja una tradición vitivinícola con más de cinco siglos de historia ligada a la D.O. Cigales.

El paisaje agrícola de Mucientes refleja una tradición vitivinícola con más de cinco siglos de historia ligada a la D.O. Cigales.Mucientes.es

La Bodega Aula de Interpretación de Mucientes: el museo del vino bajo tierra que hace único a Mucientes

La gran joya de Mucientes está literalmente bajo tierra. La Bodega Aula de Interpretación ocupa dos bodegas subterráneas del siglo XVI que estuvieron en funcionamiento hasta el año 2000. El Ayuntamiento las adquirió en 2004 y las transformó en un espacio museístico con proyecto arquitectónico de Pablo Puente y estudio histórico de Carlos Duque, según detalla la Oficina de Turismo de Mucientes.

La propia cueva es parte fundamental de la experiencia. Tal y como explica la web turística municipal, «el discurso expositivo no se articula alrededor de los contenidos, sino del continente: la caverna».

Mucientes mantiene más de 200 bodegas subterráneas, testimonio de una tradición vinícola con más de cinco siglos de historia.

Mucientes mantiene más de 200 bodegas subterráneas, testimonio de una tradición vinícola con más de cinco siglos de historia.Mucientes.es

La visita comienza descendiendo 10 metros bajo tierra, donde el visitante descubre cómo funcionaba una bodega tradicional, qué instrumentos se utilizaban y cómo evolucionó la elaboración del vino a lo largo de los siglos. También pueden verse antiguas máquinas de prensado, depósitos de fermentación y utensilios originales conservados en el espacio.

Desde la Oficina de Turismo recuerdan además que se trata de un lugar singular dentro del patrimonio español del vino: la Bodega Aula de Interpretación de Mucientes es miembro de la Asociación de Museos del Vino de España desde 2007 y, según recoge la Junta de Castilla y León, es «el único museo del vino ubicado en una bodega subterránea del siglo XVI reconocido como espacio museístico» dentro de la categoría de centro de interpretación del patrimonio cultural.

Barrio de las Bodegas de Mucientes: un paseo entre cuevas históricas y tradición vinícola

Más allá de la visita al museo, el verdadero encanto de Mucientes está en pasear sin prisa por su Barrio de las Bodegas. El recorrido por el Cuarto de San Pedro permite comprender hasta qué punto el vino definió la identidad del municipio.

El visitante se encuentra con un paisaje de pequeñas construcciones semienterradas, chimeneas de ventilación y senderos que serpentean entre antiguas entradas a bodegas. En el camino también aparecen murales del artista Manuel Sierra vinculados al mundo del vino y a la historia local.

La tradición sigue muy viva. Según explica la Oficina de Turismo, Mucientes mantiene hoy diez bodegas elaboradoras de vino de calidad, uniendo la herencia histórica con el actual auge del enoturismo dentro de la Ruta del Vino Cigales.

Quien quiera completar la escapada puede visitar además la Iglesia de San Pedro, el Aula Museo Paco Díez o las ruinas del antiguo castillo-palacio medieval.

Entrada de la Bodega Aula de Interpretación de Mucientes, una bodega subterránea del siglo XVI en Valladolid.

Entrada de la Bodega Aula de Interpretación de Mucientes, una bodega subterránea del siglo XVI en Valladolid.Mucientes.es

Cómo visitar las bodegas subterráneas de Mucientes y cuánto cuesta la entrada

Las visitas a la Bodega Aula de Interpretación de Mucientes se realizan con reserva previa a través de la Oficina de Turismo. La entrada general cuesta 3,50 euros, mientras que la reducida tiene un precio de 2,50 euros para estudiantes y titulares del Carné Joven, según informa la Oficina de Turismo de Mucientes.

Existe además una experiencia enoturística de 5 euros, que incluye degustación de queso de Mucientes y vino D.O. Cigales, aunque requiere reserva previa y un grupo mínimo de seis personas.

Hay un detalle importante que muchos visitantes no esperan: conviene llevar ropa de abrigo. La temperatura interior de la bodega oscila entre 8 y 13 grados, incluso en verano, debido a la profundidad de las galerías subterráneas, según recomienda la Oficina de Turismo municipal.

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