Diario de Valladolid

INNOVACIÓN

Una APP permitirá controlar la huella de carbono del vacuno de Castilla y León

Provacuno impulsa la digitalización en el sector regional, facilitando el control de emisiones, la mejora de la productividad y la adopción de prácticas responsables con el medio ambiente

Vacas de leche en el cebadero de una explotación de la provincia de Zamora, en una imagen de archivo.

Vacas de leche en el cebadero de una explotación de la provincia de Zamora, en una imagen de archivo.ICAL

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El debate sobre el cambio climático en Castilla y León se afronta desde una posición singular, marcada por su liderazgo en producción ganadera y su amplia extensión rural. La comunidad concentra una parte esencial del censo nacional de vacuno de carne, una actividad clave para el empleo, la cohesión territorial y la economía agroalimentaria. Sin embargo, este peso productivo implica también una responsabilidad creciente en materia ambiental. La publicación de los últimos informes oficiales sobre emisiones de gases de efecto invernadero vuelve a situar a la ganadería regional en el foco de las políticas climáticas. El desafío consiste en transformar un sector estratégico en un aliado activo de la transición ecológica sin comprometer su viabilidad económica ni su papel social.

La huella de carbono de la ganadería en Castilla y León ha cobrado especial relevancia tras conocerse los datos más recientes del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. El Informe de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) 2024 y la actualización del Inventario Nacional de Emisiones confirman que el sector agrario sigue siendo uno de los principales emisores de metano y óxido nitroso en España. Estos gases, vinculados principalmente a la fermentación entérica del ganado y a la gestión de estiércoles, tienen un elevado potencial de calentamiento global. En una región con una fuerte presencia de rumiantes, el impacto resulta especialmente significativo. La cuestión ya no es solo cuánto se produce, sino cómo se produce.

Según los datos regionalizados del Inventario de Emisiones, la agricultura y la ganadería representan una parte relevante del total de emisiones nacionales de GEI. Castilla y León aparece de forma recurrente entre las comunidades con mayor contribución en el ámbito agrario, debido tanto a su tamaño como a su estructura productiva. El vacuno de carne y de leche concentra una parte importante de las emisiones de metano, mientras que el óxido nitroso procede en gran medida de los sistemas asociados al manejo de estiércoles y suelos. Este escenario convierte a la ganadería en un sector clave para cumplir los compromisos climáticos de España. La reducción de emisiones pasa necesariamente por el territorio.

El informe ambiental EmisionesGEI2025, que analiza la evolución más reciente de los gases de efecto invernadero, apunta a una ligera estabilización de las emisiones en algunos subsectores. No obstante, advierte de que el ritmo de reducción sigue siendo insuficiente para alcanzar los objetivos fijados para 2030 y 2050. Castilla y León es señalada como una región prioritaria para acelerar las medidas de mitigación. Las administraciones coinciden en que sin la implicación directa del sector ganadero no será posible avanzar de forma significativa. La medición precisa de la huella de carbono se convierte, por tanto, en un elemento estratégico.

Desde el ámbito institucional se subraya la necesidad de complementar los datos agregados del Inventario Nacional con herramientas que permitan actuar a escala de explotación. Los informes oficiales ofrecen una fotografía global, pero la gestión diaria requiere información detallada y actualizada. Los ganaderos de Castilla y León demandan cada vez más instrumentos que les ayuden a conocer su impacto ambiental real. Esta demanda responde tanto a la presión normativa como a las exigencias de los mercados y de la sociedad. La sostenibilidad se ha convertido en un factor determinante para el futuro del sector.

DIGITALIZACIÓN

En este contexto, la digitalización emerge como una palanca clave para transformar la gestión ambiental de la ganadería. La integración de datos productivos, económicos y ambientales permite tomar decisiones más eficientes y ajustadas a la realidad de cada explotación. Castilla y León, con miles de granjas repartidas por el medio rural, necesita soluciones tecnológicas adaptadas a su diversidad productiva. La innovación se presenta no solo como una respuesta a las exigencias climáticas, sino también como una oportunidad de mejora competitiva. Medir la huella de carbono deja de ser un concepto teórico para convertirse en una herramienta práctica.

El pasado 3 de febrero de 2026, la Interprofesional de la Carne de Vacuno de España, Provacuno, anunció el lanzamiento de una web app para medir la huella de carbono del vacuno de carne en España. Esta iniciativa adquiere una especial relevancia en comunidades como Castilla y León, donde el vacuno de carne tiene un peso estructural en la economía agraria. La herramienta se enmarca en el segundo año de la campaña “Por una Europa sostenible, la misión especial del vacuno”, integrada en el programa Sustainable European Beef (SEUB). El proyecto está cofinanciado por la Unión Europea y liderado por Provacuno junto a la agencia belga Apaq-W. Tras un primer año con más de 250 millones de impactos, la campaña entra en una fase decisiva.

La nueva web app permitirá calcular las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas tanto a la producción ganadera como a la fase industrial del vacuno de carne. Este enfoque integral resulta especialmente relevante para Castilla y León, donde existe una estrecha conexión entre las explotaciones ganaderas y la industria cárnica. La herramienta facilitará a los ganaderos conocer con precisión su contribución a la huella de carbono regional, en coherencia con los criterios del Inventario Nacional de Emisiones. Además, permitirá identificar puntos críticos y adoptar medidas de mejora específicas para cada sistema productivo. La tecnología se incorpora así al día a día del campo castellanoleonés.

Durante el primer año del programa SEUB, desarrollado a lo largo de 2025, se llevaron a cabo numerosas acciones divulgativas dirigidas tanto a la ciudadanía como a los productores. Seminarios universitarios, campañas en medios de comunicación y presencia en ferias sectoriales permitieron dar a conocer el modelo europeo de producción de vacuno de carne. Castilla y León tuvo un papel destacado en este despliegue, especialmente a través de ferias como Salamaq, celebrada en Salamanca.

Estas iniciativas ayudaron a visibilizar el esfuerzo del sector por reducir emisiones y preservar el suelo. El mensaje de sostenibilidad comenzó a consolidarse. El programa ha tenido también un fuerte componente formativo, orientado a acompañar al sector productor en su proceso de mejora continua.

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